La iniciativa de gran impacto social es una de las transformaciones implementadas en Isla de la Juventud y favorecen a personas mayores y con discapacidad, familias vulnerables y embarazadas necesitadas
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Las comunidades rurales y de difícil acceso La Mina, La Melvis, La Isabel, La Tumbita y Ciro Redondo en la Isla de la Juventud iniciaron el proceso de creación de los Hogares de Alimentación Comunitaria, una novedosa iniciativa que mejora la atención a adultos mayores sin apoyo parental, personas con discapacidad, miembros de familias vulnerables y embarazadas con refuerzo alimentario.
La alternativa accesible y de calidad para esas personas forma parte de la implementación de las 176 Transformaciones Económicas y Sociales previstas en el Programa de Gobierno encaminado a mejorar el bienestar de los cubanos y eliminar trabas que frenan las potencialidades del desarrollo local y nacional.

En un acontecimiento de pueblo en cada lugar devino la entrega de los módulos a quienes tendrán la responsabilidad de poner en funcionamiento estos hogares, cada uno con refrigerador, ollas reina y arroceras, platos, vasos, jarras y otros recursos.
El Doctor en Ciencias Leonardo Cruz Cabrera, intendente del municipio especial, en recorrido por esos asentamientos compartió con los pobladores el júbilo del acontecimiento junto a funcionarios del Departamento de Trabajadores Sociales de la Dirección Municipal de Trabajo y del Comercio en el territorio.
Significó Cruz Cabrera el gran impacto social de este nuevo servicio que ofrece no solo alimentos, sino también una atención más integral y sentido de pertenencia y sensibilidad hacia esas personas requeridas de cuidades especiales.
En el intercambio se destacó que este es un servicio gastronómico alternativo al Sistema de Atención a la Familia, creado para atender a personas vulnerables en zonas rurales, aisladas, mediante oportunos servicios en viviendas particulares autorizadas que devienen también fuentes de empleo para ese vecino.

La prestación la ofrece una persona natural (trabajador por cuenta propia) seleccionada por la Administración Municipal, con capacidad higiénico-sanitaria y equipos de cocción y conservación como los entregados.
La normativa cubana establece que cada Hogar de este tipo puede atender hasta diez personas a partir de precios módicos y diferenciados, y cuando el beneficiario, por razones de salud, no puede trasladarse, los alimentos deben llegar hasta su domicilio gratuitamente.
Tal modalidad de atención alimentaria combina la cercanía del servicio en el hogar con estándares de calidad y control institucional, que prioriza a personas en situación de vulnerabilidad en zonas remotas, pero que igualmente puede ofrecer prestaciones adicionales a los pobladores a partir de iniciativas locales y sin afectar su misión básica.
Según autoridades del Comercio Interior, ese sector garantiza a través de la canasta familiar normada la entrega de cinco productos básicos: arroz, granos, aceite, azúcar y sal, según lo disponible, asimismo aseguran útiles de limpieza para la higienización de los establecimientos, mientras que los demás alimentos como viandas y el plato principal son adquiridos mediante convenios con actores económicos, cooperativas y grupos comunitarios de cada zona.Otros artículos del autor:

