La instalación de un sistema de energía fotovoltaica en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Piro Guinart Díaz, del municipio de Trinidad, favorece las condiciones de trabajo y, con ello, el cumplimiento de los planes de producción.
La pequeña industria perteneciente a la Empresa Provincial Tabacos Torcidos, radicada en Cabaiguán, entrega a la economía habanos para el consumo nacional que llevan como sello la consagración de sus trabajadores.

Andy Rojas Pablo, jefe de Producción, precisó que, tras la inversión para asegurar la vitalidad de la fábrica, el colectivo está en condiciones de recuperar los atrasos en el plan anual y cumplir la entrega de los surtidos. “Es el compromiso del colectivo, a pesar de todas las limitaciones y problemas con la materia prima. Ante estos desafíos se realiza un esfuerzo extraordinario para asegurar la calidad del producto”.

Poco más de 645 tabacos se elaboran diariamente en las tres vitolas: Peticetro, Breva y Crema. “Hoy la productividad es buena y todos estamos más motivados”, aseguró Yunieski Lozano Bastida, responsable de la galera en la que laboran 43 torcedores, entre ellos cuatro jóvenes recién egresados del curso de tabaqueros impartido en la propia fábrica.

La habilidad y el amor de los trabajadores distinguen todo el proceso, desde la preparación de la materia prima hasta el acabado de los puros como parte de una tradición profundamente ligada a la nacionalidad cubana.
