Al amanecer de este viernes los espirituanos han podido calibrar mejor la magnitud del desastre: árboles caídos, ramas obstruyendo vías, cursos de agua inundando casas y zonas bajas, cubiertas ligeras que cedieron ante la magnitud de los vientos y un apagón generalizado en casi todos los circuitos de la capital provincial.
Estos y otros daños, todavía por cuantificar con exactitud, ha dejado el violento fenómeno meteorológico que azotó la región en la tarde noche del jueves 23 de julio, con rachas que superaron los 90 kilómetros por hora y precipitaciones de 93 milímetros en apenas minutos.
Según explicaron a la prensa fuentes del departamento de pronósticos del Centro Meteorológico Provincial, el fenómeno respondió a factores locales: el calor acumulado durante el día y la interacción con una baja fría que venía afectando el oriente del país y que se desplazó hacia el centro, generando las condiciones propicias para una tormenta de rápida evolución y gran intensidad.
Los registros de la estación meteorológica ubicada en las afueras de la ciudad cabecera confirmaron la apreciación de los espirituanos: se midieron vientos de entre 90 y 100 kilómetros por hora, con rachas que en algunos puntos pudieron superar los 100 km/h. Las lluvias alcanzaron los 93 milímetros en un período corto de tiempo, una cifra extraordinaria que saturó alcantarillas y dejó múltiples vialidades anegadas.
Calificado como una Tormenta Local Severa (TLS), el fenómeno se caracterizó por tres elementos fundamentales: granizos abundantes, lluvia intensa en corto período —los 93 mm acumulados en minutos así lo atestiguan— y vientos fuertes con rachas destructivas.
El saldo no pudo ser más contundente: toda la ciudad de Sancti Spíritus quedó a oscuras. Odeivy Valdés Alba, director técnico de la Empresa Eléctrica en la provincia, confirmó que los 21 circuitos primarios de la ciudad se encontraron anoche sin servicio, así como las redes de 33 KV. “Tenemos cables en el piso en todos los circuitos”, advirtió el directivo. Hasta ese momento, se habían recibido 71 quejas de clientes a través de la línea 18888.
Los daños son extensos y visibles. La tormenta derribó árboles y afectó estructuras eléctricas en todos los circuitos. En Cabaiguán, el circuito 3020 que abastece a Guayos presenta problemas, al igual que el circuito 118 de la cabecera provincial, que alimenta al Hospital Pediátrico y donde se reporta un posible cable en el suelo y un poste inclinado. En Taguasco, el circuito 75 está afectado, y en Tuinucú también se han registrado daños. Afortunadamente, municipios como Trinidad, Jatibonico y el resto de los territorios no han tenido afectaciones significativas.
Los expertos del centro meteorológico aclararon que durante la jornada de este viernes 24 de julio, cuando puedan procesar toda la información, ofrecerán detalles más precisos.

