El Senado de Estados Unidos envió hoy una clara señal de inconformidad y reprimenda al presidente Donald Trump al aprobar finalmente una resolución sobre sus poderes de guerra respecto a Irán.
La iniciativa, avalada la tarde de este martes por 50 votos a favor y 48 en contra, podría considerarse el mayor revés político y simbólico para la estrategia de la Casa Blanca relacionada con esta aventura militar iniciada de conjunto entre Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero contra la República Islámica.
Esta propuesta fue avalada previamente por la Cámara de Representantes el 4 de junio y ahora se convierte en la primera medida de su tipo que logra reunir una mayoría simple en el Senado, después de varios intentos fallidos desde el inicio de la confrontación.
La resolución, que obligaría a Trump a retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades contra Irán a menos que exista una declaración formal de guerra o una autorización específica del Congreso para el uso de la fuerza militar, se fundamenta en la Ley de Poderes de Guerra de 1973.
Esa ordenanza con más de medio siglo de antigüedad fue creada con el objetivo de reforzar la facultad constitucional del Poder Legislativo para decidir la participación de Estados Unidos en conflictos armados.
Los senadores republicanos Susan Collins, Lisa Murkowski, Bill Cassidy y Rand Paul votaron junto a la mayoría de los demócratas para sacar adelante la resolución, que puso de manifiesto las divisiones existentes entre los miembros del partido en el poder. De los demócratas, la papeleta disidente fue solo la del legislador por Pensilvania John Fetterman.
El resultado llegó después de meses de creciente malestar en el Capitolio por la gestión de Trump en relación con la guerra y por la falta de información detallada en cuanto a los acuerdos negociados entre Washington y Teherán para intentar poner fin a las hostilidades.
La guerra de Trump con Irán ha generado intensos debates en el Capitolio sobre el papel del Congreso en la autorización de acciones militares y quizás este llamado de alerta es una señal de que quieren recuperar atribuciones constitucionales en materia de guerra y política exterior.
Los organismos de control creen que, legalmente, la guerra contra Irán tiene más de 60 días desde su inicio el 28 de febrero, pero el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo el mes pasado que, según entiende, el conteo se “reinició” cuando Trump anunció un cese del fuego en abril.
En virtud de la Ley de Poderes de Guerra, al presidente se le prohíbe mantener a soldados de Estados Unidos en hostilidades activas por más de 60 días sin la aprobación del Congreso.
