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Quizás si indagas por Miguel Fumero Rodríguez, en la Empresa Termoeléctrica Cienfuegos muy pocos puedan decir de quién se trata. Sin embargo, si dices “el guajiro”, enseguida te indicarán a un hombre natural, jocoso, que se desempeña como soldador en la planta.
Tal vez lo de guajiro le venga de su procedencia; es oriundo de Lagunilla; pero eso no es lo más importante. Resalta, y en eso coinciden todos, que es muy trabajador y lo demostró con creces durante la reconstrucción del Quemador 5.
Para “el guajiro”, Milena y Mileny no son dos nombres cualesquiera. Ellas son sus hijas, “su vida”. Mileny, estudia en la Universidad de Cienfuegos y Milena labora en la propia termoeléctrica como técnica en Gestión Documental en la Unidad Empresarial de Base de Servicios.

Junto a Milena llega cada mañana y sus compañeros reconocen la hermosa relación que entre ellos existe: se cuidan mutuamente, no se debe olvidar que la actividad del padre tiene sus riesgos y él le corresponde estando cerca de ella, en cada actividad, saliendo juntos del trabajo. El amor se concreta en los gestos más sencillos, más tiernos.
Cuando preguntas a Milena cómo es su padre, no duda en contestar: “Carismático, noble, maravilloso; que da todo por nosotras… qué más te puedo decir” y en esa oración se resume la esencia de un hombre rudo para el trabajo, entregado en cada faena, pero amoroso con sus hijas y su esposa, con la que lleva 26 años de matrimonio.
“El guajiro”, Miguel Fumero Rodríguez, es uno de los muchos padres de la Termoeléctrica de Cienfuegos, pero no uno cualquiera sino de esos que enaltecen esa condición con amor y responsabilidad. ¡Felicidades!
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