Las convocatorias sindicales serán examinadas por las prefecturas, que podrán proponer recorridos alternativos, mientras que otras concentraciones podrán ser prohibidas, declaró el jefe de Estado, tras una reunión de emergencia del Gobierno.
El presidente galo adelantó, además, que se estudiarán nuevas medidas en un Consejo de Defensa previsto para mañana.
Al mismo tiempo, el Gobierno mantendrá las consultas con las fuerzas políticas y los representantes sociales para buscar una salida a la crisis, afirmó.
El próximo lunes, el primer ministro Sébastien Lecornu y su gabinete reunirán a organizaciones estudiantiles y de alumnos de secundaria, docentes, sindicatos, patronales, autoridades territoriales y parlamentarios.
Por su lado, la prefectura de Bocas del Ródano anunció la prohibición de cualquier tipo de movilización en Lyon el próximo sábado. Para ese día los estudiantes y “Chalecos amarillos” convocaron protestas contra la carestía de la vida.
Las autoridades de la referida ciudad francesa temen la repetición de actos de pillaje como los protagonizados el sábado último por elementos violentos, infiltrados en manifestaciones pacíficas efectuadas el día 17 en las ciudades más importantes del país.
En Lyon, cientos de extremistas saquearon y luego incendiaron la Oficina de Turismo, ubicada en el Pabellón de Bellecour, una edificación construida en 1852 y uno de los sellos de presentación más importantes de esa urbe, destacó el canal de televisión BFMTV.
La medida de suspensión de demostraciones aún está en discusión para otras urbes galas, incluida en esta capital, mientras dirigentes estudiantiles y sindicatos temen que el Gobierno coarte esa libertad de expresión sobre la situación social actual.
En un debate parlamentario esta semana, diputados de la oposición de izquierda demandaron al Ejecutivo dejar de postergar la solución a problemas reales que son los motivos de fondo de las protestas, incluida la pérdida del poder adquisitivo y los recortes sociales.
Las autoridades francesas, por otro lado, se refieren a medidas para garantizar la seguridad en las manifestaciones del día 24, incluido la posibilidad de bloquear de forma parcial el funcionamiento de las redes sociales.
Otra medida que algunas formaciones políticas como el Partido Comunista ven con escepticismo es la utilización de los efectivos del dispositivo antiterrorista Sentinelle, que portan armas largas y municiones de guerra, para acudir en ayuda a policías en las marchas.

