La Cancillería dominicana informó este jueves que solicitó formalmente a la embajada cubana el retiro de nueve miembros de su misión diplomática y sus familiares, otorgándoles un plazo de siete días para abandonar el territorio.
El Gobierno de Luis Abinader no explicó las razones concretas de la medida y se limitó a señalar que la decisión está sustentada en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Tampoco fueron identificados los funcionarios afectados.

La decisión se conoció el mismo día en que Cuba conmemora el centenario del natalicio de Fidel Castro, líder de la Revolución cubana fallecido en 2016. Horas antes del anuncio, el embajador cubano en Santo Domingo, Ángel Arzuaga, había declarado al diario Listín Diario que la Cancillería dominicana no le había comunicado ninguna medida de este tipo.
El episodio se produce después de un progresivo alineamiento del Gobierno dominicano con la política de Washington hacia La Habana. En diciembre pasado, Santo Domingo excluyó a Cuba, junto a Venezuela y Nicaragua, de la Cumbre de las Américas que estaba prevista en Punta Cana y que finalmente fue suspendida.
La Habana respondió con una dura condena. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó que no existe “motivo alguno” que justifique la expulsión y sostuvo que sus diplomáticos han actuado respetando tanto la Convención de Viena como las leyes dominicanas.
Rechazamos en los términos más enérgicos la decisión del gobierno de la República Dominicana de expulsar a 10 funcionarios diplomáticos y sus familiares de @embajadacubard.
No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas.
No hay otra… https://t.co/DAEvuqmmNg
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) August 13, 2026
Para el Gobierno cubano, la explicación de la decisión se encuentra fuera de Santo Domingo. “La única explicación” para la medida, afirmó la Cancillería cubana, es “el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense”, en el marco de los esfuerzos de Washington por aislar diplomáticamente a Cuba.
La Habana recordó además que República Dominicana ha modificado su posición en asuntos relacionados con Cuba, entre ellos su participación en la Cumbre de las Américas y su voto en Naciones Unidas sobre la resolución cubana contra el bloqueo estadounidense.
La amenaza de Washington
La expulsión de los diplomáticos cubanos ocurre, además, en un momento de renovada amenaza de Estados Unidos contra la isla.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó durante una visita a Panamá que Washington no descarta una intervención militar en Cuba y aseguró que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluidas las militares.
Secretary Hegseth on Cuba:
“ALL OPTIONS ARE ON THE TABLE—to include military options.
Cuba would be wise to PAY ATTENTION to the willingness of President Trump to assert American strategic prerogatives, and their certainty is NO MATCH for the United States of America.” pic.twitter.com/NFeZZHY2Yr
— DOW Rapid Response (@DOWResponse) August 13, 2026
Hegseth advirtió además a La Habana que “haría bien en prestar atención” a la voluntad del presidente Donald Trump y sostuvo que ningún otro país puede compararse con Estados Unidos en términos de poder.
El episodio se produce después de un progresivo alineamiento del Gobierno dominicano con la política de Washington hacia La Habana
Las declaraciones constituyen una amenaza grave tratándose de Cuba, un país sometido durante décadas a sanciones, bloqueo económico y presión diplomática por parte de Washington.
En ese contexto, la decisión de República Dominicana adquiere una dimensión que trasciende la expulsión de nueve funcionarios. Mientras Washington vuelve a colocar explícitamente la opción militar sobre la mesa, uno de sus vecinos más próximos en el Caribe adopta nuevas medidas diplomáticas contra La Habana sin explicar públicamente qué conducta de los funcionarios cubanos habría motivado su expulsión.
La Habana sostiene que se trata de una política coordinada de presión. Santo Domingo, por ahora, no ha ofrecido una explicación que permita contrastar esa acusación. Mientras tanto, el Gobierno cubano aseguró que la medida podrá afectar los vínculos entre ambos gobiernos, pero no romperá los lazos históricos entre ambos pueblos. “Cuente siempre el pueblo dominicano con la invariable amistad y solidaridad del pueblo cubano”, concluyó la Cancillería.

