Pensemos el más amplio concepto de cultura que establece relaciones entre estas diferentes especialidades notablemente presentes en el panorama mediático durante este verano sofocante
“Gol”. Ahora sí ganamos. Se escuchó por doquier en Cuba movilizada por la emoción ante el fútbol. Incluso el habanero cine Yara “cedió” su pantalla al acontecimiento. Otras familias se preguntaban: ¿Viste el telefilme La flor del marabú? Una historia muy fuerte. Pero venció el muchacho bueno.
Otros espectadores reclamaban los ciclos de cine de verano y sin dejar de lado el nuestro, el cine cubano. Y las referencias recurrentes a buenas comedias desaparecidas de las pantallas grande y pequeña. El nombre de un clásico, Tomás Gutiérrez Alea, siempre vuelve al hacer memoria sin dejarlo olvidarlo en el pasado. Lo dramático y lo satírico siempre fueron parte de su ética y su estética.
Cada quien mostró y demostró su emoción. La palabra tiene su origen en el latín. Viene de emovere, que significa remover, agitar o excitar. Las emociones son complejas y multicausales. Al ser sustancialmente psicológicas privilegian los aspectos subjetivos, tanto vivenciales como valorativos.
Las recientes experiencias propiciadas por el fútbol, el cine añorado, el telefilme y las telenovelas podemos analizarlas desde el más amplio concepto de cultura. Esto permite establecer vínculos entre realidades diferentes y todas repercuten en el ser humano.
Analicemos: ¿Lo que vemos en las pantallas es como realmente es o lo imaginan guionistas, directores y equipos creativos? Visualidades y escrituras expresan esencias sobre mundos reales o posibles al interesarse por conflictos y sucesos. Por su parte, las ficciones audiovisuales tienen anclajes en contradicciones que propician la identificación del espectador con dinámicas socioculturales.
La dramaturgia como esencia de la vida se nutre del acto comunicativo y de los lenguajes, la tradición y la ruptura, lo viejo y lo nuevo por “novedoso” y significativo en el diario ser y el quehacer de la sociedad.
Películas, telenovelas, telefilmes, series –con sus estéticas y estructuras específicas- cuentan sobre lo conocido y lo desconocido. Pero no son tratados antropológicos ni psicológicos, mas bien propuestas dialógicas devenidas látigos con cascabel. Interrogan, provocan desazones, nunca son oasis de paz.
La retransmisión del telefilme La flor del marabú en el espacio Una calle mil caminos, con guion de Lil Romero y dirección de Alberto Luberta Martínez, relató una historia de crecimiento personal. Durante el viaje del héroe por circunstancias adversas se demostró el sentido de la conciencia crítica patente en el guion y la puesta telefílmica, centradas en llegar a las almas, las conciencias y las perturbaciones del pensamiento para moverlo sin dilación.
Nunca renunciemos al sentimiento que une, fortalece y hace pensarlo todo de nuevo.
Las relaciones entre el fútbol, el cine, el telefilme y las telenovelas en pantallas hicieron posible la visualidad de realidades-otras desde varias perspectivas. Equipos compitiendo en el fútbol –dos bandos en pugna-; personajes sacaron a la luz lo recóndito de la intimidad, y originaron razonamientos personales y colectivos.
Investigar en Periodismo o el Periodismo de investigación requiere no solo de datos y metodologías diseñados en provecho de hallazgos. Necesitamos conceptualizar su dimensión desde la crítica cultural y el arte. Al pensar con Jesús Martín Barbero en estos condicionamientos, urge enfocar las tendencias audiovisuales y cinematográficas con una dinámica sociocultural para el beneficio de las capacidades intelectuales y humanas.
¿Ante las pantallas mediáticas solo ansiamos el entretenimiento o aprovechamos escuchar, ver, interpretar mucho mejor los sentimientos y las emociones humanas?
Hoy el mundo no es como ayer. Los relatos son jerarquías de instancias; conscientes de esta máxima: quienes escriben y dirigen asumen en sus puntos de vista lo que quieren decir y cómo lo quieren decir. Esta perspectiva activa saberes e intuiciones. De alguna manera presentes en contiendas futbolísticas. ¿Gana el mejor o el más intuitivo o el de aprendizajes más sedimentados? Todo tiene que ver. Son aristas de realidades que emocionan y nos hacen preguntarnos: ¿es la hora de lograr un gol en nuestras vidas?
Pensémoslo…
La entrada ¿Fútbol, cine y telenovelas? se publicó primero en Revista Bohemia.

