Cinismo en estado puro: el régimen asegura que Luis Manuel Otero salió de Cuba «sin imposición»

El programa de propaganda oficialista «Con Filo», conducido por el vocero del régimen Michel Torres Corona, dedicó un segmento de su emisión del martes 22 de julio a intentar convencer a su audiencia de que el artista y activista Luis Manuel Otero Alcántara abandonó Cuba de forma voluntaria, sin presión ni coerción.
La afirmación, recogida en el minuto 3:37 del programa difundido en YouTube, contradice de manera directa los hechos documentados y las propias palabras del artista.
«El hecho de que Alcántara haya llegado a Miami sin las secuelas físicas que vaticinaban algunos, saliendo por el aeropuerto de La Habana sin violencia o imposición, ha provocado cierta polémica y recelo por allá, que nosotros nos sentimos en el deber de mostrar», afirmó Torres Corona en el programa, coproducción de Cubadebate, La Pupila Insomne y el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).
El argumento del régimen se apoya en dos elementos: que Otero Alcántara llegó a Miami en aparente buen estado físico y que pudo sacar de la cárcel más de 4,000 pinturas.
El programa se burló abiertamente de ambos hechos, insinuando que las denuncias sobre las condiciones de su encarcelamiento eran exageradas o fabricadas.
Lo que Torres Corona omitió es que el propio artista explicó la razón de esas pinturas con una frase que desmonta la narrativa oficial: «Porque me moría y no me querían muerto», declaró Otero Alcántara en entrevista con Martí Noticias, refiriéndose a por qué las autoridades le permitieron pintar durante los cinco años de reclusión en la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en Artemisa.
La versión del régimen también choca frontalmente con lo que el propio Otero Alcántara declaró al llegar a Miami el 18 de julio en el vuelo American Airlines AA2706.
«Es importante ver el hecho de que estoy expulsado de Cuba y el hecho de que esto no está bien. Eso no está bien», dijo en entrevista con El Estornudo en la Ermita de la Caridad.
En otra entrevista, fue aún más explícito sobre la naturaleza de su salida: «Yo estaba preso todavía. Simplemente me estaban llevando para otro sitio», afirmó.
Los hechos documentados revelan un patrón sistemático de coacción.
El 7 de julio, dos días antes de que venciera formalmente su condena, agentes de la Seguridad del Estado sacaron a Otero Alcántara de Guanajay sin notificar a su familia y lo trasladaron a una vivienda cercana a Guanabo, donde lo mantuvieron bajo custodia con todas sus conversaciones grabadas.
Durante días, su paradero fue desconocido, situación que Amnistía Internacional calificó como desaparición forzada y que llevó al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU a activar la Acción Urgente AU Núm. 2357/2026.
La condición impuesta por el régimen para que recuperara la libertad fue una sola: abandonar Cuba de forma definitiva e irrevocable, pese a haber cumplido íntegramente su condena de cinco años.
La Seguridad del Estado no lo llevó al aeropuerto hasta el último momento, cuando ya se confirmó la salida del avión, y lo condujo directamente a la aeronave sin pasar por los controles habituales, según relató Anamely Ramos en una transmisión en vivo.
No era la primera vez que el régimen le ofrecía el exilio como única salida. En enero de 2022, cuando recibió esa misma propuesta, la rechazó con la frase «Yo me muero aquí».
Cuatro años después, tras cinco años de prisión, huelgas de hambre y amenazas de muerte documentadas, fue expulsado sin posibilidad de retorno.
Torres Corona cerró el segmento con una frase que resume el tono del programa: «Todo un show, bueno, de algo hay que vivir. Lo sabe Alcántara, lo sabe Pentón y lo saben Marco Rubio y hasta el emperador de turno».
Otero Alcántara, por su parte, respondió con otra lógica: «Vamos a seguir trabajando y no vamos a perder un minuto, porque un minuto que perdamos es un minuto más de dictadura».
Vídeos relacionados:
Archivado en:








