¿España traicionó a Cuba? Política española lo explica en CiberCuba
La ex eurodiputada de Ciudadanos Soraya Rodríguez admite en CiberCuba que España «posiblemente no está a la altura» de sus vínculos con Cuba, tras años de reuniones con el régimen y empresas operando con GAESA
La ex europarlamentaria española Soraya Rodríguez reconoció este jueves, en una entrevista con Tania Costa, que España «posiblemente no está a la altura» de los vínculos históricos y humanos que la unen a Cuba. Lo hizo en en una conversación en la que abordó el papel de Madrid y de la Unión Europea ante la crisis en la isla.
La declaración llegó después de que Costa expresara abiertamente el malestar de la comunidad cubana: «Estamos muy dolidos con España porque evidentemente vemos que no ha ejercido el liderazgo que esperábamos, se ha reunido ya un par de veces con representantes del régimen».
Costa también señaló que las empresas españolas operaron en Cuba pagando salarios míseros a los trabajadores cubanos. «Sabían que estaban cobrando salarios míseros y ellos lo aceptaban», afirmó, añadiendo que esas compañías permanecieron en la isla hasta que las sanciones de Estados Unidos las obligaron a marcharse.
Rodríguez no esquivó la crítica. Reconoció que las empresas españolas —especialmente en el sector turístico— conocían perfectamente las condiciones en que operaban, y explicó la lógica detrás de las sanciones estadounidenses.
«Yo creo que las empresas españolas saben también perfectamente que todo espacio que dejan es un espacio que va a ocupar empresas americanas. Todas las sanciones de Estados Unidos se hacen para que todas las empresas europeas salgan, en este caso también las españolas, y dejen espacio para empresas estadounidenses».
El Estado cubano retenía hasta el 90% del salario pagado en divisas a los trabajadores del sector turístico, entregándoles solo el equivalente en pesos. Las grandes cadenas Meliá e Iberostar operaron durante años en hoteles gestionados a través de GAESA, el conglomerado militar que controla cerca de la mitad de la economía cubana, con una inversión conjunta de 465 millones de euros.
La salida se precipitó tras la Orden Ejecutiva 14404 de Donald Trump, firmada el 1 de mayo de 2026, que impuso sanciones secundarias a quienes operaran con GAESA. Iberostar abandonó 12 hoteles el 1 de junio y Meliá anunció el cese en 15 establecimientos el 3 de junio. Según datos publicados por El País, la inversión española en Cuba cayó a solo 442,230 euros en 2024 y a cero en 2025.
Más allá del capítulo empresarial, Rodríguez apeló al vínculo especial que diferencia a España del resto de Europa. «Hemos empezado esta conversación hablando de la Ley de Nietos. Nosotros tenemos unos vínculos que superan, que son diferentes a los europeos, y sí, posiblemente, no estamos a la altura».
Esa responsabilidad especial, en su opinión, debería traducirse en un liderazgo político que hasta ahora ha brillado por su ausencia. El gobierno de Pedro Sánchez mantuvo al menos tres rondas de reuniones de alto nivel con representantes del régimen entre septiembre de 2024 y junio de 2025, incluyendo encuentros entre el ministro de Exteriores José Manuel Albares y el canciller cubano Bruno Rodríguez.
En ese marco, Rodríguez reclamó a la UE una postura más activa. «Yo creo que la Unión Europea, ante esta situación, no solamente no debe dar la espalda sino que debería jugar un papel de liderazgo».
La ex europarlamentaria propuso una hoja de ruta concreta. «Un diálogo entre todas las fuerzas cubanas sin intervención. Las verdaderas democracias que salen de un proceso de transición son las que hacen los propios pueblos».
Por su parte, la presentadora trazó la comparación que más duele: «A nosotros nos llama mucho la atención lo distinto que sería todo si hubiéramos recibido, si recibiéramos de Europa, el apoyo que está recibiendo Ucrania o que ha recibido durante todos estos años Ucrania…»
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