Por ALMA Plus Online
Cientos de activistas y líderes progresistas se reunieron en Harlem bajo la consigna «Cuba no es una amenaza» para rechazar el bloqueo de Estados Unidos contra la isla.
El barrio neoyorquino de Harlem volvió a convertirse este sábado en un puente de solidaridad con Cuba. Cientos de activistas, líderes progresistas y artistas se reunieron en el Centro Schomburg bajo la consigna «Voces por la Paz: Cuba no es una amenaza».
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, participó en el encuentro y advirtió que si Washington ejecuta una intervención militar contra la isla, estaría cometiendo un crimen internacional con consecuencias de «muerte, dolor y terrible destrucción», cita el medio TeleSUR.
El peligro no es Cuba
Rodríguez Parrilla sostuvo que la amenaza real no proviene de la isla, sino del bloqueo impuesto por Estados Unidos. «Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí. La solidaridad no es un delito, el bloqueo sí», declaró ante los asistentes.
El canciller también extendió un mensaje de amistad y solidaridad con el pueblo estadounidense. Prometió que los cubanos continuarán luchando hasta la victoria frente a las presiones externas.
Denunció que Cuba enfrenta una «agresión multidimensional» que dura casi siete décadas y que se intensificó este año. Esa agresión incluye, según su exposición, la amenaza de fuerza militar «contra la ley internacional».
Un vínculo histórico
El Centro Schomburg, biblioteca de investigación de la Biblioteca Pública de Nueva York, fue el escenario elegido, El lugar guarda una relación histórica con la isla: lleva el nombre de Arturo Schomburg, un puertorriqueño que en el siglo XIX respaldó a los independentistas cubanos y viajó a Cuba.
Un representante del centro evocó ese vínculo y destacó un «compromiso compartido en la solidaridad entre las naciones, la identidad y la cultura».
La Rosemari Mealy, exintegrante del Partido Pantera Negra, subrayó el «vínculo extraordinario entre Harlem y Cuba». «Nuestra solidaridad con la nación y el pueblo cubano es incondicional», afirmó.
Mentiras y desinformación
Rachel Domond, de Answer Coalition, denunció las campañas de desinformación que acompañaron la guerra multidimensional contra la isla.
«Mintieron sobre Irak. Mintieron sobre Afganistán. Mintieron sobre Libia. Mintieron sobre Palestina. Y durante más de seis décadas, han mentido sobre Cuba para justificar una guerra en escalada», expresó.
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Harlem alza la voz en Nueva York: «Cuba no es una amenaza»
La diáspora cubana cambia
Dailyn Briñas, del colectivo Cubans4Cuba, expuso la postura de sectores de la comunidad cubanoamericana. «No vamos a permitir que un pequeño grupo de voces intervencionistas hable en nombre de todos los cubanoamericanos. Marco Rubio no habla por nuestras familias», subrayó.
Briñas señaló que una nueva generación de cubanoamericanos comienza a rechazar la política de Washington. Mencionó los apagones, el aumento de la mortalidad y las condiciones escolares precarias como consecuencias visibles del bloqueo.
«La marea en la diáspora cubana está cambiando y soy una de miles de cubanos que sienten así», afirmó. Cerró su intervención en español: «¡Viva Cuba, abajo el bloqueo!».
Una guerra silenciosa

Manolo de los Santos, del People’s Forum, calificó el bloqueo como una «guerra silenciosa» y un «genocidio lento». Denunció la privación de alimentos, medicinas y combustible.
«No es un accidente. Es diseñado por el Gobierno de Estados Unidos», declaró. Advirtió que la amenaza de intervención militar crece cada día y llamó a decir «No» a la guerra.
«Cuba envía médicos adonde Estados Unidos envía soldados; Cuba envía maestros adonde Estados Unidos arroja bombas», agregó. «La verdadera amenaza es el bloqueo».
Harlem, territorio de encuentro
La Alexa Avilés, miembro del Consejo de Nueva York, se declaró «boricua» y «orgullosa de siempre haber estado del lado de mis hermanos cubanos». Afirmó que el bloqueo «es cruel y viola el derecho internacional» y que su propósito es el «castigo colectivo».
La relación entre Harlem y Cuba tiene antecedentes. En septiembre de 1960, Fidel Castro pronunció un histórico discurso en la ONU y se hospedó en el hotel Theresa, donde se reunió con Malcolm X. Regresó al barrio en 1995 y en 2000.
El acto de este sábado se inscribe en esa tradición de encuentro entre el barrio neoyorquino y la isla.
«Voces por la Paz, Cuba no es una Amenaza»: Harlem volvió a ser puente contra el bloqueo
Las relaciones entre los pueblos de Cuba y EE.UU., especialmente Harlem; la denuncia del bloqueo y la defensa de la isla estuvieron en las voces de activistas y líderes progresistas, a los que se sumó una representación de los cubanoamericanos que rechazan la política de Washington.
«Esperamos que nunca suceda, y los cubanos continuaremos luchando hasta la victoria», dijo el canciller durante un encuentro de solidaridad con Cuba en Harlem, donde volvió a rebatir los pretextos de la Casa Blanca para justificar la agresión constante contra el país caribeño. «¡Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí! ¡La solidaridad no es un delito, el bloqueo lo es!».
Cientos de activistas por la paz, líderes progresistas y artistas se reunieron este sábado en el el Schomburg Center for Research in Black Culture (Centro Schomburg para la Investigación de la Cultura Negra), en Harlem, en el evento de solidaridad «Voices For Peace: Cuba is not a Threat» (Voces por la Paz, Cuba no es una Amenaza»).
En el encuentro fue destacado el vínculo entre el Centro Schomburg, una prestigiosa biblioteca de investigación de la Biblioteca Pública de Nueva York, y Cuba, a través de la música, la literatura, la poesía, el trabajo intelectual y los movimientos por la liberación y la justicia.
Se recordó que el propio Arturo Schomburg, puertorriqueño que en el siglo XIX apoyó a los independentistas cubanos, cuyo nombre lleva la institución, viajó a Cuba y estuvo muy interesado en su pueblo y su movimiento revolucionario. Un representante del centro evocó esa relación y destacó el «compromiso compartido en la solidaridad entre las naciones, la identidad y la cultura».
«Esas conexiones se sienten particularmente esta noche», afirmó.
Rosemari Mealy, exmiembro del Partido Pantera Negra, se refirió también a esos lazos culturales y de activismo por la liberación y la justicia al destacar el «vínculo extraordinario entre Harlem y Cuba».
«Permítanme ser clara: ¡nuestra solidaridad con la nación y el pueblo cubano es incondicional!», dijo y condenó las amenazas de la Administración Trump contra quienes luchan por la justicia.
Rachel Domond, de Answer Coalition, denunció las campañas de desinformación que han acompañado la guerra multimensional contra la isla caribeña. «Mintieron sobre Irak. Mintieron sobre Afganistán. Mintieron sobre Libia. Mintieron sobre Palestina. Y durante más de seis décadas, han mentido sobre Cuba para justificar una guerra en escalada».
Dailyn Briñas, de colectivo Cubans4Cuba, expuso la postura de algunos sectores de la comunidad cubanoamericana. «No vamos a permitir que un pequeño grupo de voces intervencionistas hable en nombre de todos los cubanoamericanos. ¡Marco Rubio no habla por nuestras familias!», subrayó.
«No somos un monolito de ideas y una nueva generación de cubanoamericanos está comenzando a entenderlo. ¿Por qué tenemos que sentarnos y mirar a nuestra gente querida sufrir apagones, tasas de mortalidad en aumento o niños en la escuela sin las condiciones adecuadas? Vemos cómo se lleva a cabo esta política, se hace en nuestro nombre y con el dinero de nuestros impuestos. Y no sucede solo en Cuba. La marea en la diáspora cubana está cambiando y soy una de miles de cubanos que sentimos así», señaló.
«Hablo en nombre de un gran grupo de cubanoamericanos cuando digo ‘amamos a Cuba, amamos a nuestras familias’, y estas son las voces que realmente nos representan», afirmó y cerró su intervención en español: «¡Viva Cuba, abajo el bloqueo!».
Alexa Avilés, miembro del Consejo de Nueva York, que se declaró «boricua» y «orgullosa de siempre haber estado del lado de mis hermano cubanos», se unió a las voces que han denunciado la ilegalidad de la política de asfixia contra la isla. «Sabemos que el bloqueo es cruel y viola el derecho internacional. Sabemos que su propósito es el castigo colectivo», señaló.
«Sabemos que este régimen solo está interesado en la extracción, la explotación, en el saqueo. Es la misma clase multimillonaria que está desplazando puertorriqueños en Cabo Rojo, que está intentando entrar en Cuba», dijo sobre la Administración de EE.UU. y aseveró que las acciones contra los cubanos «no son sanciones; son crueldad absoluta».
La verdadera amenaza es la Administración Trump
Precedido por gritos de «¡Cuba sí, bloqueo no»!, Manolo de los Santos, uno de los líderes de The People’s Forum, afirmó que «estamos aquí porque creemos en un futuro diferente, uno sin guerras ni bloqueos. Y estamos dispuestos a organizarnos para ello».
De los Santos, neoyorquino de origen dominicano, destacó la asistencia al encuentro de solidaridad, pese a la tormenta que afecta el noreste de EE.UU. y el hecho de que sea en Harlem. «Los afroamericanos siempre le han dado la bienvenida a Cuba y a sus representantes, especialmente cuando Washington no lo ha hecho».
Resaltó, además, que la delegación de Cuba, cuyos funcionarios están sujetos a limitaciones de movimiento por el Gobierno estadounidense, «siga insistiendo en venir a Harlem, porque reafirma la amistad inquebrantable entre nuestras naciones durante décadas».
«Cuba enfrenta una guerra silenciosa, con explosiones que no se escuchan en las calles de Nueva York, pero siguen siendo bombas que detonan en la forma de estrangulación económica del pueblo. Es una nación, una isla, que está siendo ejecutada lentamente, día a día, en un genocidio lento», declaró el activista estadounidense, que denunció la privación de alimentos, medicinas, combustible y otros recursos.
Esto —subrayó— «no es un accidente. Es diseñado por el Gobierno de Estados Unidos».
«Desde Trump hasta Rubio, durante meses han convertido este ataque silencioso en uno más visible y ruidoso. Van al podio de Naciones Unidas y amenazan a la humanidad con guerra. La amenaza de una intervención militar estadounidense en Cuba crece cada día. Por eso estamos aquí esta noche, para decir que estamos del lado del pueblo cubano y para decir ‘No’ a la guerra», declaró De los Santos.
Agregó que «también estamos aquí para decir que Cuba no es amenaza, y nunca lo ha sido. Cuba envía médicos adonde Estados Unidos envía soldados; Cuba envía maestros adonde Estados Unidos arroja bombas. Pregúntense ustedes mismos, pregunten a sus vecinos: ¿para quién es Cuba una amenaza?».
«La verdadera amenaza —concluyó— es el bloqueo. Todos sabemos que la verdadera amenaza es la Administración Trump que castiga a un pueblo, que prefiere matar de hambre a una isla entera, en lugar de admitir que han estado equivocados los últimos 60 años».
En septiembre de 1960, Fidel Castro viajó a Nueva York y pronunció en la Asamblea General de la ONU un histórico discurso de más de cuatro horas. En esa ocasión, se hospedó y fue cálidamente recibido en el hotel Theresa, de Harlem, donde, entre otros, se reunió con Malcolm X.
El líder histórico de la Revolución cubana regresaría a Harlem en 1995 y en 2000, siempre sosteniendo encuentros con sectores populares y pronunciando históricos discursos. Esos encuentros son parte de la relación entre el barrio neoyorquino y Cuba.


