VIRAL: Cubano rompe un carro a batazos en Miami porque estaba demasiado pegado a su Rolls-Royce
Un cubanodestrozó a batazos un carro en Brickell, Miami, que bloqueaba su Rolls-Royce. El video viral acumula más de 20,000 likes.
Un nuevo escándalo viral tiene como escenario las calles de Miami. Un video de la cuenta Only in Dade muestra el momento en que un hombre arremete a batazos contra un vehículo blanco por un problema de estacionamiento: el coche se había pegado tanto a su Rolls-Royce color azul Tiffany -un auto de superlujo valorado en $300,000- que le impedía la salida.
En redes, decenas de usuarios identificaron al protagonista como el reguetonero cubano Chucho Flash, cuyo historial con este tipo de ataques disipó cualquier duda sobre su identidad.
El incidente habría ocurrido en el congestionado vecindario de Brickell, zona de alta concentración de restaurantes y vehículos de lujo
En pocas horas, la publicación acumuló más de 20,599 likes y 2,341 comentarios, desatando un encendido debate sobre la cultura del «nuevo rico» y los estereotipos de la comunidad cubana en Miami.
El bate a juego: El detalle que lo dice todo
El protagonista no recurrió a una grúa ni a las autoridades de tránsito. En cambio, extrajo del maletero de su automóvil un bate de béisbol personalizado, forrado exactamente del mismo tono azul aqua que la carrocería del Rolls-Royce.
Calzando chancletas y medias, las imágenes muestras el momento en que el reguetonero propinó un pisotón de rabieta en el asfalto, lanzó improperios y reventó de un certero batazo el cristal del conductor del vehículo blanco, aparentemente un Volkswagen Jetta.
La propia cuenta Only in Dade resumió el espíritu del momento en su descripción: «El bate a juego con el Rolls-Royce es el detalle más Miami de todos los tiempos».
Un historial que no sorprende a todos
Para quienes siguen la trayectoria de Chucho Flash, la escena tiene un eco familiar.
En junio de 2021, el reguetonero fue arrestado en Miami-Dade tras golpear con un bate el parabrisas de un camión de bomberos en la intersección de la Calle 8 y LeJeune, en Coral Gables, donde la policía encontró cocaína en su vehículo.
En diciembre de ese mismo año, el artista ofreció su versión pública del episodio, y declaró que la experiencia le había dado «una segunda oportunidad» en la vida.
Los comentarios: Burla, crítica y sospecha de montaje
La sección de respuestas se convirtió en un campo de batalla con tres líneas dominantes.
La primera fue la ridiculización: «Hasta el bate es del mismo color que el carro; ese sí anda activado», escribió un usuario.
Otro apuntó: «Conduces un coche de 300,000 dólares, pero no sabes aparcar. Que alguien lo explique».
Un tercero remató con sarcasmo: «Nadie va a notar un Rolls-Royce color aqua, claro».
La segunda fue la crítica social, con cuestionamientos directos al origen de la riqueza. Otros recurrieron al refrán: «Aunque se vista de seda, mona se queda».
Uno sentenció: «Hay gente tan pobre que solo tiene dinero».
La tercera corriente fue el escepticismo sobre la autenticidad del video. «También es dueño del carro blanco; todo es un show», escribió un usuario.
«Los influencers ganan dinero de quienes no ven que esto es falso», añadió otro.
En el Miami contemporáneo, la frontera entre el drama callejero real y el contenido empaquetado para el algoritmo es cada vez más difusa.
Archivado en:







