El presidente de la Asamblea Nacional (parlamento) de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este jueves que la cifra de muertos por los sismos del 24 de junio aumentó a tres mil 889, 78 más que los reportados el día anterior.
El balance oficial de este jueves mantuvo en 16 mil 740 los heridos y en seis mil 462 los rescatados, tras los terremotos de 7,2 y 7,5 de magnitud que impactaron en siete estados del país, con particular fuerza en los estados de La Guaira, Caracas y Miranda.
Las personas atendidas alcanzaron las 86 mil 794, similar a los últimos días, mientras los campamentos transitorios subieron a 89, dos más que la víspera, espacios estos distribuidos en los territorios antes mencionados y que cobijan a 16 mil 891 hombres, mujeres y niños.
Asimismo, 17 mil 907 ciudadanos perdieron sus viviendas, 856 edificios resultaron afectados, de los cuales 190 colapsaron en su totalidad, guarimos similares a los últimos días.
De igual manera, fueron distribuidas nueve mil 603 toneladas de alimentos, 12 millones 126 mil 298 litros de agua y los pacientes atendidos sumaron 28 mil 826, mil 438 más que ayer.
El reporte oficial comunicó la presencia de tres mil 931 rescatistas internacionales, 457 menos que ya retornaron a sus países de origen, luego de recibir la condecoración “Héroes de Venezuela”, otorgada por la presidenta encargada a quienes vinieron a apoyar al pueblo venezolano ante la tragedia humana y material.
Los efectivos desplegados se mantuvieron en 30 mil 76, en tanto los voluntarios acreditados crecieron a 29 mil 344, 352 más que el informe del miércoles.
En el balance oficial las réplicas siguieron en ascenso al alcanzar las mil 142, 40 más que ayer, imperceptibles en su inmensa mayoría.
Este jueves la presidenta encargada Delcy Rodríguez visitó el centro de operaciones del Ejército Bolivariano desplegado en la parroquia Caraballeda, sector Caribe, en La Guaira, donde agradeció en nombre de su Gobierno y el pueblo la labor de la Fuerza Armada Nacional (FANB).
Rodríguez declaró que esa zona fue la más impactada por los terremotos y afirmó que “no podrán enlodar el orgullo e identidad de la FANB”, en referencia a la campaña de descrédito que intentaron instalar en la opinión pública nacional e internacional desde el primer día de la tragedia.
Llamó a seguir el camino de la construcción de una nueva espiritualidad, de una Venezuela que renacerá sobre sus escombros y se levantará “sobre el dolor y el duelo para construir un futuro de esperanza” para el pueblo.
