Una bicicleta para Dainer: Influencer Yeison López revela que ya la compró antes del reto viral
El influencer cubano Yeison López (@hermandadtmph) reveló este martes que la bicicleta prometida al niño Dainer ya estaba comprada antes de lanzar el reto público que movilizó a miles de seguidores en redes sociales.
López publicó la dura historia de Dainer, un menor de 12 años de Bahía Honda, Artemisa, que trabaja desmochando palmas y camina kilómetros descalzo para llegar a la escuela.
Además, había prometido comprarle una bicicleta si el video alcanzaba 100,000 likes. Sin embargo, en un comentario a su propia publicación, el creador de contenido admitió que la decisión ya estaba tomada desde antes de grabar.
«Seré sincero, la bicicleta está comprada antes de hacer este video, pero entre tanto contenido basura que aparece en nuestras redes quiero darles la oportunidad de formar parte de esto con sus likes e interacciones, para que sientan de alguna manera fueron ustedes quienes le regalaron la bici, porque realmente así es, sin Dios y vuestro apoyo nada de esto sería posible», escribió.

La confesión, lejos de generar rechazo, amplificó el impacto emocional de la campaña y sumó miles de reacciones adicionales.
Dainer se hizo conocido entre los seguidores de López a mediados de julio, cuando el influencer lo encontró durante una carrera matutina en el asentamiento rural de Montaña y el niño lo siguió el paso descalzo durante todo el recorrido.
Al preguntarle por qué no iba a la escuela, Dainer respondió con una frase que conmovió a miles: «Yo puedo ir en bicicleta, lo que yo no tengo. Ojalá lo tuviera».
El menor no era un desconocido para la comunidad del creador. El 18 de julio, un reel sobre desmochadores de palmas protagonizado por Dainer y Raidel, un joven de 25 años con una década en ese oficio, había acumulado más de 450,000 visualizaciones y más de 140,000 likes.
En ese video, grabado a las cinco de la mañana, ambos aparecían escalando palmas reales de más de veinte metros usando únicamente sogas caseras para cortar racimos de palmiche, fruto destinado principalmente a alimentar cerdos.
La abuela de Dainer, quien está a cargo de él y de su hermanita, describió al niño con orgullo: «Daini, mi nieto, es muy bueno. Trabaja con la gente y así. Lo que yo siempre le digo a él es que él tiene que luchar».
López, que emigró de Cuba a los 15 años y vive actualmente en Asia, regresó a la isla para documentar la vida cotidiana en zonas rurales a través de su cuenta de Instagram con más de 600,000 seguidores.
Aclaró que su intención no era romantizar la situación: «Con esta publicación no pretendo romantizar este estilo de vida en niños, solo comparto la realidad que viven muchos y pienso que debemos respetar en lugar de lanzarnos a hacer críticas sin saber con profundidad».
La historia de Dainer refleja una realidad documentada en Cuba. El Observatorio Cubano de Conflictos registró 71 denuncias de trabajo y mendicidad infantil en 2025, mientras el propio gobierno reconoció que cerca de 200,000 menores se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Pese a ello, la Unión de Jóvenes Comunistas negó en junio que existiera trabajo infantil en Cuba, declaración que generó amplio rechazo en redes sociales.
El contexto económico agrava la situación: el salario mínimo oficial fue fijado en 3,210 pesos —unos 4.65 dólares— a partir del 1 de julio de 2026, mientras economistas estiman que una persona necesita alrededor de 96,000 pesos mensuales para cubrir sus necesidades básicas.
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