Ucrania lanza masivo ataque con drones a la ciudad natal de Putin en medio de concesiones de Trump a Rusia

Ucrania lanzó en la madrugada de este domingo uno de los mayores ataques con drones de toda la guerra, dirigiendo más de 1,000 aparatos no tripulados hacia Moscú y, sobre todo, hacia San Petersburgo —la ciudad natal de Vladimir Putin— en una respuesta directa a las concesiones que el presidente Donald Trump ha venido otorgando al Kremlin, según informó la agencia EFE.
El Ministerio de Defensa ruso reconoció haber derribado 1,015 drones ucranianos sobre quince regiones de la parte europea del país, lo que convierte la ofensiva en una de las más masivas desde el inicio del conflicto.
El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Beglov, confirmó la muerte de una persona y heridas a otras cinco.
En Telegram, el funcionario informó: «Los servicios de emergencia continúan trabajando para extinguir los incendios en la terminal petrolera de San Petersburgo, el depósito de petróleo Ruchi y los almacenes industriales del distrito de Kolpino».
Los ataques han dejado imágenes impactantes, que circulan en redes sociales.
Entre los objetivos alcanzados figuran la principal terminal de petróleo de la región, una subestación eléctrica, un almacén de comercio electrónico, un centro de datos de VKontakte —la red social rusa equivalente a Facebook— y un puente, según recogió ABC News.
Los desperfectos en la subestación Vostóchonaya dejaron a unas 20,000 personas sin electricidad en una ciudad de más de cinco millones de habitantes. Medios rusos describieron el ataque como el mayor que ha sufrido San Petersburgo desde el inicio de la guerra.
El regreso a la estrategia petrolera
El ataque supone el retorno explícito de Kyiv a la estrategia de golpear la industria petrolera rusa, que había pausado bajo presión de Trump tras su anuncio de un supuesto «alto el fuego energético» el 11 de octubre, nunca confirmado formalmente por ninguna de las dos partes.
En la misma noche del domingo, un ataque ruso con más de 320 drones y misiles golpeó más de 15 instalaciones en diez regiones ucranianas, dejando a Vinnytsia completamente sin electricidad y afectando a más de 500,000 consumidores.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, denunció que en la semana transcurrida desde el anuncio de Trump, Rusia lanzó al menos 76 ataques contra instalaciones energéticas.
«En total, los rusos han atacado Ucrania con casi 2,700 drones de ataque, 1,700 bombas aéreas y 66 misiles. Los principales objetivos son las instalaciones energéticas: los rusos están intentando provocar un apagón. Y América debería ver que Rusia no está tomando ninguna medida recíproca en respuesta al alivio de sanciones o los acuerdos», afirmó el mandatario.
La sombra de las concesiones de Trump
El ataque ucraniano se produce en un momento de máxima tensión entre Kyiv y Washington. El viernes, Trump firmó una orden ejecutiva que suspendió las sanciones previstas por la Ley Lindsey Graham contra Rusia, apenas 29 días después de haberla promulgado. La ley, aprobada con 86 votos en el Senado, contemplaba aranceles de hasta el 100% sobre importaciones de los cinco mayores compradores de petróleo y gas ruso.
La medida desató críticas bipartidistas. El senador republicano Ted Cruz la calificó de «error» y advirtió que «el camino actual, lamentablemente, solo beneficia a Putin».
Su colega Thom Tillis la tachó de «irresponsable a más no poder».
Zelenski fue directo: «En un momento en que los rusos han llevado a cabo un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente se tomó la decisión en Estados Unidos de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión realmente efectiva sobre Rusia para poner fin a esta guerra».
En contraste, el enviado ruso Kirill Dmitriev celebró la suspensión calificándola de «un momento importante y verdaderamente histórico».
Zelenski indicó que los equipos negociadores de ambos países mantuvieron conversaciones el viernes y que una posible reunión de delegaciones podría producirse en los próximos días.
Vídeos relacionados:
Archivado en:








