Trump suspende sanciones contra Rusia antes de que entren en vigor y llueven las críticas: ¿qué motivo ha argumentado?

Donald Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que suspende las principales sanciones y aranceles previstos por la Ley Lindsey Graham contra Rusia, apenas dos días antes de que entraran en vigor, según reportaron CNN y Reuters.
La medida desató críticas bipartidistas en el Congreso y profundizó la ya tensa relación entre Washington y Kyiv.
En el decreto, Trump alegó que la suspensión respondía al «interés nacional de Estados Unidos», sin detallar los motivos concretos.
El secretario de Estado Marco Rubio precisó que se trata de una pausa de hasta 60 días para analizar el impacto de las sanciones en la economía mundial.
Una ley promulgada y suspendida en menos de un mes
La legislación lleva el nombre del senador republicano Lindsey Graham, fallecido en julio a los 71 años.
Trump la había promulgado el 18 de septiembre, apenas 29 días antes de suspenderla.
La norma autorizaba aranceles de hasta el 100% sobre importaciones procedentes de los cinco mayores compradores de petróleo y gas ruso —entre ellos China e India— y contemplaba sanciones contra altos funcionarios rusos, incluido Putin, instituciones financieras y la «flota en la sombra» de Moscú.
El Senado la había aprobado con 86 votos a favor en un proceso bipartidista acelerado tras la muerte del senador.
Zelenski condena la medida en medio de bombardeos
La suspensión coincidió con uno de los mayores ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana: más de 320 drones y misiles golpearon más de 15 instalaciones en 10 regiones, dejando a Vinnytsia completamente sin electricidad y afectando a más de 500,000 consumidores.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenski condenó la decisión:
«En un momento en que los rusos han llevado a cabo un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente se tomó la decisión en Estados Unidos de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión realmente efectiva sobre Rusia para poner fin a esta guerra».
Zelenski advirtió además que «Rusia está intentando provocar un apagón en Ucrania, justo antes del invierno» y señaló que teme que la administración Trump levante más sanciones en los próximos días.
A pesar de la tensión acumulada, Zelenski indicó este domingo que los negociadores de ambos países hablaron el viernes y que una posible reunión entre los dos equipos podría producirse la próxima semana.
Críticas desde ambos partidos
La reacción en Washington cruzó líneas partidistas. La senadora Darline Graham —hermana del fallecido Lindsey Graham, designada para su escaño— expresó su desacuerdo: «Yo optaría por mantener la presión sobre Rusia para poner fin a la guerra, porque no confío en Putin ni en Rusia».
El senador republicano Ted Cruz calificó la suspensión de «error» en Fox News y advirtió que «el camino actual, lamentablemente, solo beneficia a Putin». El senador Thom Tillis la tildó de «irresponsable a más no poder».
El senador John Cornyn fue más directo: «Ayudar a Putin en Ucrania es una imprudencia. No se detendría con Ucrania y nuestros aliados de la OTAN serían los siguientes».
Desde el lado demócrata, la senadora Elizabeth Warren habló de «un fracaso rotundo y previsible de liderazgo»; mientras el senador Richard Blumenthal, coautor de la ley, escribió que «estas exenciones no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional y tienen todo que ver con tratar de ganarse el favor de Vladimir Putin».
Moscú celebra la decisión
El enviado ruso Kirill Dmitriev, director del fondo soberano de Rusia, celebró la exención en X calificándola de «un momento importante y verdaderamente histórico», y afirmó que «la cooperación económica entre Rusia y Estados Unidos favorece los intereses de ambas naciones».
La suspensión es el último episodio de una semana turbulenta.
El 9 de octubre, Trump había anunciado un acuerdo con Putin para importar hasta 4,8 millones de toneladas de diésel ruso, una medida que Zelenski denunció como una forma de financiar el esfuerzo bélico ruso.
Días después, Trump anunció un «alto el fuego energético» que nunca fue confirmado formalmente por Moscú ni por Kyiv, y Rusia atacó seis instalaciones energéticas ucranianas ese mismo día.
Detrás de la decisión asoma el calendario político: las elecciones intermedias de noviembre de 2026.
La Casa Blanca ha atribuido el alza de los precios del combustible —el diésel superó los 6,28 dólares por galón en septiembre— a la guerra entre Ucrania y Rusia.
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