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A falta de solo cuatro compromisos para que baje el telón de la etapa clasificatoria, la IV Liga Élite del Beisbol Cubano mantiene el suspenso.
Mientras los clasificados Industriales (21-15), Las Tunas (19-15) y Holguín (20-16) ya planifican sus estrategias de postemporada, en la parte baja de la tabla se ha desatado una guerra sin cuartel.
Mayabeque, Artemisa y Matanzas entran a la recta final con la ilusión de alcanzar el único boleto disponible a la fiesta de las semifinales.
Con un balance de 16 victorias y 19 derrotas, los Huracanes de Mayabeque inician este último tramo con la sartén por el mango. Su principal argumento reside en una ofensiva que mete miedo en la liga: promedian un astronómico .320 de average, acumulan 226 carreras anotadas y han castigado a los lanzadores contrarios con 69 dobletes.
Sin embargo, los dirigidos por Osmel Cordero cargan con un peligroso talón de Aquiles. En caso de un empate en la tabla al concluir el calendario, llevan las de perder tras haber cedido en los compromisos particulares de la temporada ante Matanzas (0-4) y Artemisa (3-4). Esa desventaja en el criterio de desempate los obliga a ganar en el terreno para no depender de la calculadora.
En el extremo más complicado de la cuerda floja aparecen los Cocodrilos de Matanzas (14-20). Los yumurinos viajan con urgencia extrema al estadio Nelson Fernández para medirse directamente a Mayabeque a partir de este martes.
La ecuación para la tropa matancera es tan clara como difícil: necesitan imponerse en al menos tres de los cuatro partidos restantes para revertir la clasificación.
Su gran esperanza radica en la memoria histórica de la primera vuelta, cuando lograron pasarle la escoba a sus vecinos occidentales, aunque para repetir la dosis necesitarán despertar una ofensiva que se ha mostrado intermitente a lo largo del torneo.
A medio camino del drama se sitúan los Cazadores de Artemisa (15-20). El combinado asume el sprint final lastrado por el peor sistema defensivo del campeonato, reflejado en un anémico promedio de fildeo de .966 y 41 costosas pifias en su casillero.
Recibirán en sus predios al puntero Industriales con la obligación de sumar victorias, mientras mantienen un ojo puesto en lo que ocurra en el choque directo entre Huracanes y Cocodrilos, esperando que los resultados ajenos les abran una grieta hacia la clasificación.
Matanzas (6,76 PCL), Artemisa (6,55) y Mayabeque (6,23) exhiben los tres peores promedios de carreras limpias del torneo, con preocupantes índices de corredores embasados por entrada (WHIP) y una alta tolerancia a las conexiones rivales.
El desenlace de la Liga Élite no deja margen para los errores; de los tres elencos que están aspirando al último boleto, solo el que logre el desempeño más estable conseguirá el ansiado pase a la postemporada.