La guerra impulsada por el presidente Donald Trump contra Irán parece encaminarse hacia una «derrota estratégica», según la preocupación expresada por aliados de Estados Unidos y analistas, quienes consideran que la incapacidad de Washington para transformar su superioridad militar en un cambio duradero en la República Islámica expone una vulnerabilidad que favorece a Rusia y China.
De acuerdo con un análisis publicado por el diario The New York Times, el conflicto dejó tanto a Estados Unidos como a Israel en una posición de mayor debilidad, pese a la contundencia de las operaciones militares lanzadas contra objetivos iraníes.
El diario sostiene que, a medida que Trump fue modificando los objetivos de la campaña militar, Washington comenzó a perder credibilidad tanto en el plano militar como en el diplomático, reforzando la percepción de que Estados Unidos se ha convertido en un actor imprevisible y generador de desorden en el escenario internacional.
«Los resultados de la guerra son, hasta ahora, una pérdida estratégica y un motivo de vergüenza», afirmó Robin Niblett, exdirector del centro de estudios Chatham House, citado por el periódico neoyorquino.
«Para los aliados y para quienes dependen de Estados Unidos en materia de seguridad, esto confirma que ya no se puede confiar plenamente en Estados Unidos», agregó el experto.
El análisis se publica mientras la Casa Blanca insiste en que la campaña militar continúa avanzando y Trump sostiene que las fuerzas estadounidenses están golpeando con dureza a Irán para obligarlo a aceptar sus condiciones de paz.
Sin embargo, la persistencia del conflicto y la falta de un desenlace político alimentan las dudas entre socios tradicionales de Washington sobre la estrategia de la administración republicana.


