Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 10 segundos
Los cuatro sobrevivientes de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano afinan hoy sus armas para abrir unas semifinales al mejor de siete juegos, que arrancarán mañana domingo.
El Estadio Julio Antonio Mella de Las Tunas levantará el telón con el duelo entre los anfitriones Leñadores, segundos de la fase clasificatoria, y los Cachorros de Holguín, terceros, en un choque que promete dinamita ofensiva desde el primer inning.
Ambos conjuntos llegan con credenciales de poder, pues los tuneros firmaron el segundo mejor average del torneo mientras los holguineros encabezaron la producción de carreras —empatados con Mayabeque—, confirmando que la pólvora será protagonista.
Los Leñadores, que vencieron en seis de los ocho juegos a los Cachorros, presumen de un equilibrio más fino al combinar su ofensiva con mejor pitcheo y refuerzos de peso como el zurdo Geonel Gutiérrez, entre los brazos más dominantes del país, y el toletero José Amaury Noroña.
Holguín, en cambio, apuesta por el estruendo largo tras imponer récord de jonrones en estas lides con 68 —19 más que su perseguidor inmediato—, liderado por un encendido Yasiel González, dueño del liderato en cuadrangulares y carreras impulsadas.
La tropa nororiental también sumó músculo con Harold Vázquez y ajustó su staff con Sammy Benítez, en una serie que huele a festival de batazos aunque la historia advierte que los playoffs suelen borrar certezas de la fase regular.
En la otra llave, los Leones de Industriales, líderes indiscutibles del campeonato, cruzarán caminos con los Huracanes de Mayabeque, únicos capaces de derrotarlos en el duelo particular y protagonistas de una rivalidad que añade voltaje al cruce.
Industriales, dueño del mejor pitcheo y la defensa más sólida del torneo, reforzó su columna vertebral con el receptor Andrys Pérez y el versátil jardinero Eduardo Blanco, piezas que afinan una maquinaria diseñada para llegar a la gran final.
Mayabeque, por su parte, contrapone una ofensiva más productiva y oportuna con la incorporación del lanzador Jenier Álvarez y el bate caliente de Yulieski Remón, en un pulso donde la combatividad puede ser tan decisiva como el talento.
Visitas: 0