La Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2026 que se disputa en México, Canadá y Estados Unidos, comienza a definir a los verdaderos aspirantes al título universal con el juego desde este jueves nueve de julio de los partidos correspondientes a la etapa de cuartos de final.

Precisamente, cuando apenas quedan ocho selecciones en torneo, dentro de las que sobresalen tres de las principales favoritas precompetencia, Francia, Argentina y España, otros equipos como Inglaterra, Noruega, Bélgica, Marruecos y Suiza buscan dar la campana y arrebatarles el favoritismo como ya ocurrió con otras de las escuadras grandes e históricas que ya hicieron sus maletas rumbo a casa mucho antes de lo que esperaban.
Con los ocho grandes en plena disputa de los cuartos de final, quedaron atrás 40 selecciones que, en una u otra fase, se despidieron de la cita universal con diferentes sensaciones.
Equipos como Cabo Verde que sin dudas constituyó la revelación del torneo, Egipto que llevó contra las cuerdas y al borde del sufrimiento al actual campeón o Suiza que contra todo pronóstico aún permanece en competencia, pueden sentirse orgullosos con su destacado desempeño frente a las grandes potencias de este deporte.
La otra cara de la moneda para elencos históricos como Brasil –la única pentacampeona del mundo– que cayó inesperadamente en los octavos de final frente a Noruega, convirtiendo ese traspiés en una verdadera tragedia para una nación en la que se respira fútbol hasta por los poros. En el gigante sudamericano no son pocas las voces que se han alzado para criticar la pobre actuación de la escuadra más querida en todo el universo.
Exjugadores, exentrenadores, periodistas, youtubers, aficionados y otras personas con altavoz en la sociedad brasileña han cargado duro contra Carlo Ancellotti, Vini Junior y compañía olvidando que en el deporte es muy fina la línea entre ganar y perder.
De manera similar ocurrió con Alemania –uno de los dos equipos tetracampeones del orbe– que dejó una imagen dolorosa tras despedirse del certamen en los dieciseisavos de final en la tanda de penales ante Paraguay.
Otros grandes como Países Bajos y Uruguay también dijeron adiós mucho antes de lo que sus jugadores, entrenadores y seguidores aspiraban, lo que demuestra que en el fútbol mundial se han reducido de manera considerable las distancias entre los equipos considerados potencias por su historial y resultados y el resto de las selecciones de la llamada segunda línea, que en cada torneo dan un paso más en el camino por alcanzar a los punteros del más universal de los deportes.
A nivel individual, el argentino Lionel Messi –en su sexto mundial–continúa brillando como si los años no pasaran por él, justo a su lado en la porfía por el liderato de goles aparecen otras estrellas rutilantes como lo son el francés Kylian Mbappé y el noruego Erling Haland. Entre ellos la disputa por la bota de oro de la justa será cerrada y apasionante hasta final.
No se puede decir lo mismo de otras de las leyendas vivas que prestigiaron esta cita universal, el portugués Cristiano Ronaldo. Cerró su etapa en la selección lusa sin poder acariciar la preciada copa y sin avanzar lo que hubiera deseado, pero indudablemente dejó un brillante legado, entre otras cosas, al convertirse en el único jugador en la historia en haber marcado goles en las seis copas mundiales que jugó. Sencillamente impresionante.
La Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2026 ya encara su recta final, diversas postales quedarán para el recuerdo y a pesar de que van restando menos desafíos se mantiene como al inicio el entusiasmo y la pasión desbordante, quienes quedaron sin equipos por la eliminación de sus preferidos, ahora buscan otras escuadras con las cuales simpatizar para al menos aplacar la decepción y celebrar junto a ellos la victoria levantando la copa el 19 de julio en el MetLife Stadium de New Jersey. ¡Nos vemos en la final!Otros artículos del autor:

