Republicanos de Florida «con los nervios de punta» ante la baja participación electoral en las elecciones de medio término

A un día de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, los republicanos de Florida atraviesan una ansiedad que no habían sentido en años: los datos de voto anticipado no cuadran con sus expectativas y la posibilidad de perder alguna carrera estatal —algo impensable hace apenas meses— ya no se descarta en privado, según un análisis de Axios.
«Con los nervios de punta», así describió un veterano del Partido Republicano de Florida el estado de ánimo interno. No es pánico declarado, pero sí una tensión real alimentada por cifras que preocupan: los republicanos lideran el voto anticipado por apenas 3 puntos porcentuales sobre los demócratas, una ventaja muy inferior a la de los dos últimos comicios generales, pese a que su margen de registro de votantes es de 11 puntos y de 1.5 millones de personas en términos absolutos.
La carrera que más desvela al partido es la de Byron Donalds, congresista que aspira a la gobernación frente al demócrata David Jolly.
Donalds lleva una ventaja estrecha en la mayoría de encuestas, pero estimaciones internas de ambos partidos compartidas con Axios advierten que podría llegar al día de las elecciones con un déficit de hasta 500,000 votos en el conteo anticipado.
Para revertirlo, necesitaría ganar el voto del martes con una proporción de dos a uno, una hazaña que los republicanos han logrado antes —notablemente en 2022— pero que en este ciclo luce más difícil.
La debilidad es especialmente pronunciada en los 17 condados del Panhandle y el norte rural de Florida que Donalds perdió en la primaria republicana, donde la participación del GOP está 3.2 puntos por debajo de 2022, frente a solo 1.1 puntos en los condados que sí ganó, según el politólogo Michael McDonald de la Universidad de Florida.
El gobernador Ron DeSantis no ocultó su inquietud la semana pasada: «No necesariamente quiero ser portador de malas noticias, pero no creo que la participación sea tan fuerte como nos gustaría ver».
Los números por grupos demográficos agravan el cuadro. Entre votantes demócratas activos, el 50% de los blancos, el 39% de los negros y el 34% de los hispanos ya han votado anticipadamente; entre los republicanos activos, esas cifras caen al 35%, 21% y 28%, respectivamente. La brecha entre jóvenes es aún más pronunciada: el 25% de los demócratas menores de 30 años registrados han votado, frente a solo el 9% de los republicanos de esa franja.
Los demócratas ya superaron sus totales de voto anticipado y por correo de 2022 en 15 condados de Florida; los republicanos, en apenas cuatro. Los votantes independientes, además, favorecen a los demócratas por dos dígitos en casi todas las encuestas estatales.
En el Distrito 27 de Miami, la representante cubanoamericana María Elvira Salazar enfrenta una carrera ajustada frente al demócrata Eliott Rodríguez, con señales de alerta en los patrones de votación del distrito. Y a nivel nacional, el ambiente es tan adverso para el GOP que estados como Texas, Kansas, Ohio, Alaska y hasta Carolina del Sur aparecen como competitivos.
Aun así, los dirigentes republicanos insisten en que la historia está de su lado. «Siempre ganamos el día de las elecciones y sabemos cómo hacerlo», afirmó Evan Power, presidente del Partido Republicano de Florida. «Muchos de los nervios se deben a que la última vez que tuvimos una elección reñida fue hace ocho años, y la gente olvidó cómo se ve eso aquí».
Un consultor republicano involucrado en una de las carreras estatales resumió el estado de ánimo con una frase que refleja la incertidumbre del momento: «Hace apenas unas semanas no pensaba que me sentiría así. No es pánico. Al menos, todavía no».
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