Régimen aplicará Impuesto al Valor Agregado (IVA) a cadenas de producción y consumo
El régimen cubano anunció la implementación gradual del IVA en cadenas de producción y consumo, dentro de un paquete de 176 transformaciones económicas.
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El régimen cubano anunció este jueves la implementación gradual del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) como parte de un paquete de 176 transformaciones económicas presentado ante la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, según informó el oficialista Granma.
La medida, incluida en el Eje 12 del documento de transformaciones del sistema tributario, establece que el IVA comenzará a aplicarse en determinadas cadenas de producción y consumo, con tipos impositivos reducidos para los productos de la canasta básica de bienes y servicios.
El presidente Miguel Díaz-Canel señaló que Cuba avanzará hacia «un impuesto al valor agregado del IVA acreditable apoyado por facturación electrónica para evitar la imposición fiscal en cascada», en referencia al mecanismo que distingue al IVA del actual impuesto sobre ventas, que no permite el crédito fiscal entre etapas de la cadena productiva.
Cuba no ha contado históricamente con un IVA generalizado de tipo acreditable.
Su sistema tributario ha operado con un impuesto sobre ventas del 10% para bienes y un impuesto sobre servicios, figuras que carecen del mecanismo de crédito fiscal entre etapas productivas. La Ley 181/2025, aprobada en diciembre de 2025, ya consolidaba un sistema de 22 tributos con un déficit fiscal máximo de 74,500 millones de pesos para 2026.
El paquete tributario contempla además el establecimiento de la factura electrónica fiscal con incentivos para promover su adopción, y una bonificación al impuesto sobre ventas y servicios según los niveles de ventas bancarizadas.
Entre las medidas adicionales del Eje 12 figuran la reducción de la carga fiscal empresarial por concepto del impuesto sobre utilidades, un tipo impositivo reducido para el sector agropecuario, y un régimen de depreciación acelerada para la adquisición de maquinarias y tecnologías de producción de alimentos.
El régimen también prevé actualizar el impuesto sobre ingresos personales para ajustarlo al escenario inflacionario, incrementando el mínimo exento hasta el nivel del salario medio del país al cierre de 2025.
Se incrementarán además las cuantías fijas de varios tributos: el impuesto sobre el transporte terrestre según tipo de vehículo y combustible, el impuesto sobre embarcaciones, el impuesto sobre documentos, los impuestos ambientales y la tasa de radicación de anuncios y propaganda comercial.
Las transformaciones fueron presentadas por el primer ministro Manuel Marrero Cruz ante los diputados reunidos en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la participación telemática del general de ejército Raúl Castro y la presencia física de Díaz-Canel. El proceso recibió 390 propuestas de transformaciones, de las cuales se aceptó el 66,7%, y el Buró Político incorporó 69 recomendaciones adicionales al documento final.
Marrero Cruz describió las medidas como una respuesta soberana a la crisis, y no como una renuncia al socialismo: «Las transformaciones presentadas no constituyen una claudicación, sino la adecuación soberana de los instrumentos del desarrollo a las circunstancias concretas del país».
El régimen atribuye la crisis a las sanciones estadounidenses, aunque la realidad es que décadas de modelo económico centralizado han sido la causa estructural del colapso.
El paquete de 176 medidas en 23 ejes representa, según el propio oficialismo, el cambio más profundo al modelo económico cubano desde el Período Especial de los años 90, e incluye la admisión de mecanismos de mercado, banca privada y apertura a la inversión de cubanos en el exterior.
Se trata de medidas de libre mercado sin precedentes, destinadas a abrir la debilitada economía de la isla, en un contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos.
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