El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó el martes que el país permanece en estado de guerra.
Gharibabadi reiteró que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado, permitiendo únicamente el paso de buques comerciales conforme al memorando de entendimiento vigente.
Precisó que Irán y Omán iniciarán negociaciones con la intención de reemplazar el actual plan de gestión del tráfico marítimo y establecer una nueva ruta en la zona.
Indicó que la reapertura de Ormuz dependerá del fin del conflicto en todos los frentes, del levantamiento del bloqueo y de una solución a la situación en Yemen.
El viceministro sostuvo que Irán es el único país que conoce la ubicación exacta de las minas en el estrecho de Ormuz.
Al respecto, consideró que las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre su eliminación buscaban únicamente calmar a los mercados.
Gharibabadi añadió que la llegada de dragaminas estadounidenses a la región constituiría un objetivo muy atractivo para las fuerzas iraníes.
Añadió que Irán revelaría nuevas capacidades si las medidas estadounidenses continúan, advirtiendo a Washington que era el único actor capaz de infligir daños económicos.


