Para rendir tributo a su compañero de lucha y amigo entrañable, llegó a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución cubana.

En la mañana de este martes, en el homenaje póstumo al Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez, la primera Guardia de Honor estuvo encabezada por Raúl y el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Estuvieron presentes, además, los miembros del Buró Político, general de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y el general de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior.
En la solemnidad y el momento sobrecogedor, Raúl homenajeó al hermano de numerosos combates, con las armas y las ideas; al joven de Artemisa con quien descendió la escalinata de la Universidad de La Habana, aquel 27 de enero de 1953, en la primera Marcha de las Antorchas junto a Fidel, para no dejar morir a José Martí, en el año de su centenario.

En esta jornada de homenaje, Raúl brindó su tributo a Ramiro, el cubano valiente y leal, con quien estuvo en el Moncada, en el presidio de Isla de Pinos, en México y el desembarco del yate Granma, en la Sierra Maestra y en las colosales batallas que ha librado la Revolución durante casi setenta años.

Acompañando la imagen del Comandante Ramiro Valdés, junto a la enseña nacional y la urna que atesora sus cenizas, fue colocada otra bandera, celosamente guardada por el permanente guerrillero.
Cuentan las personas más allegadas al querido Comandante Ramiro, que justamente esa, con su estrella solitaria y las marcas del tiempo, es la que trajo de tierra boliviana, en 1997, escoltando los restos mortales del Comandante Ernesto Che Guevara.

Desde ese día y hasta hoy, esa simbólica bandera de la Patria lo acompañó siempre.Junto al cofre cinerario también fueron colocadas dos estrellas, que encierran en sí la dignidad, la valentía, la entrega y lealtad de Ramiro: los títulos honoríficos como Héroe de la República de Cuba y Héroe del Trabajo.

Allí también fueron depositadas las condecoraciones y distinciones que recibió durante su extensa vida y obra, entregadas a la Revolución y a su pueblo.Cuando concluyó la primera Guardia de Honor, Raúl colocó una rosa blanca ante la imagen del hermano entrañable, el compañero de luchas, de sueños y de ideas.
Y le siguió Díaz-Canel, quien desde que se dio a conocer el fallecimiento del Comandante Ramiro, lo calificó como un padre.

Seguidamente, el General de Ejército y el Presidente de Cuba saludaron a los familiares del hombre humilde del barrio artemiseño La Matilde, que se convirtió, con su ejemplo, fidelidad y coraje, en el Comandante de la Revolución Cubana.

Raúl fue abrazando a cada familiar, a su esposa y a sus hijos, como lo hace un padre, un hermano, un abuelo…. Comenzaba así, en La Habana, el homenaje del pueblo al querido y admirado combatiente.

En unas horas, a partir del jueves 25 de junio, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, descansará -como lo pidió- junto a sus compañeros de lucha y cerca del Guerrillero Heroico, en la ciudad de Santa Clara se realizará la ceremonia con honores militares en el Mausoleo del Frente de Las Villas, en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara. Ramiro se sumará al destacamento de refuerzo que sigue guiando el Che, su amigo y jefe en la lucha guerrillera.

Más detalles en la propuesta radial:
(Fotos: Estudios Revolución)
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