Rachas de aliento sobre taxis eléctricos
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Rachas de aliento sobre taxis eléctricos

Cuba

Instante en el que Isaac y Elio arribaron al hospital Lucía Íñiguez Landín.iAsí comenzaron a prestar servicio los nuevos carros.
Foto: Germán Veloz Placencia

HOLGUÍN.–Llegar al Hospital Clínico-Quirúrgico Lucía Íñiguez Landín a bordo de un recién estrenado taxi eléctrico fue para Isaac Muñoz Pérez una racha de aliento en el preámbulo de preocupaciones generadas por la necesidad de someterse a una hemodiálisis.

Sobre ese lunes en el que comenzaron a prestar servicios en la provincia los flamantes autos adquiridos por el Estado cubano mediante el Fondo de Desarrollo del Transporte, para beneficio de pacientes con padecimientos renales crónicos, Isaac asegura que resultó el primer enfermo del territorio en arribar en uno de ellos al centro asistencial, en el cual se realiza el complejo procedimiento médico.

A la vez, Elio San Nicolás Clavel, el chofer del reluciente Donfeng –marca del auto– confirma, con orgullo, que trasladó a Isaac. Luego añade que aun cuando se inició en aquella jornada en el servicio a este tipo de pacientes, la actividad no le era desconocida porque en momentos anteriores –durante la etapa organizativa necesaria para sumar los carros nuevos al importante programa de Salud del que depende la vida de cerca de 200 holguineros– los choferes visitaron las viviendas de los enfermos que se iban a atender directamente y contactaron con ellos.

En aquel momento, dice, tuvo la certeza de comenzar una amistad que tejerá lazos tan sólidos que podrán sobrepasar a los que se sostienen formalmente con algunos familiares.

PREVER ES TRIUNFAR

El director de la AgenciaTaxis Holguín, Joel Rodríguez Vázquez, insiste en la coordinación mantenida por su entidad y las autoridades de Tránsito y de Inspección Técnica, con el fin cumplir los trámites legales que respaldan la circulación de los vehículos.

Para crear el Destacamento 13 de Agosto, como se identifica a los nuevos carros y sus choferes, estos últimos fueron seleccionados tras una convocatoria para trabajadores de la propia entidad, en la que se presentaron 53 candidatos, relata el directivo.

Claves resultaron los vínculos creados con la unidad empresarial de base Innova, cuyos especialistas aseguraron, en la nave desde la que operan los nuevos automóviles, la instalación de los sistemas de carga.

Si bien Taxis Holguín logró el respaldo de un transformador con el voltaje adecuado, no quita los ojos de un proyecto, aun con lagunas en lo referente al financiamiento, que le daría autosuficiencia energética a los carros a partir del uso de paneles fotovoltaicos instalados en lo que se definiría como una «solinera», con las correspondientes baterías de acumulación.

Tras recordar que los choferes contactaron uno por uno a los pacientes con quienes trabajarían, Joel dice que fueron explorados todos los itinerarios, con el propósito de identificar los puntos hasta los cuales los vehículos pudieran acceder sin peligros de daños técnicos, lo cual permitió determinar los sitios exactos de recogida.

Además de los 45 pacientes residentes en la capital provincial y el municipio de Holguín, atendidos en los Servicios de Hemodiálisis de los hospitales Lucía Íñiguez Landín y Vladímir I. Lenin, recogerán a algunos de los municipios de Cacocum, Freyre y Calixto García, aunque vivan en lugares intrincados.

Para estos casos lo orientado es que acudan a un punto de la vía central acordado previamente, al que arribarán por sus propios medios o con ayuda de la comunidad, como ocurre en las recogidas con los viejos vehículos de combustión que se mantienen en el programa.

Se ha pensado dejar dos o tres carros eléctricos de guardia, para responder a los casos en los que no se pueda completar el ciclo de carga diario de los otros, por falta de electricidad en la red. No se trata de mantener inmóviles los que queden en la reserva, sino de limitar sus movimientos.

«Los choferes eran ayudantes en los carros de combustión o conducían triciclos eléctricos, y saben que no permitimos malos tratos a los clientes en general, y mucho menos a los pacientes que dependen de hemodiálisis. Un atraso en la recogida de una persona altera el proceso de los que le siguen en el día en que les corresponde el tratamiento».

De pie, a punto de entrar en un análisis sobre las operaciones del día, deja claro un principio: «Cuando confirmamos que alguien no anda «en ruta», no se le pasa la mano».

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