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Por primera vez, Cuba pidió llevar a debate urgente en la ONU el punto 38 de la agenda de ese organismo multilateral, titulado: Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.
La delegación cubana, presidida por el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, presentará ante la Asamblea General un informe sobre la gravedad de la situación que enfrenta el país con el arreciamiento del bloqueo y el cerco energético que impone la administración Trump a la Isla.
Principales ideas del canciller cubano sobre la urgencia de este debate
- Las acciones agresivas del Gobierno de EE. UU. contra Cuba incluyen amenaza de agresión militar directa, en quebrantamiento del derecho internacional, de la paz y la seguridad internacionales y regionales.
- El actual cerco energético, junto a otras medidas de intensificación extrema del bloqueo, constituyen un acto de genocidio, tipificado también como un castigo colectivo y una violación de los derechos humanos de los cubanos y del derecho internacional humanitario.
- Estos actos provocan daños, privaciones y sufrimientos crecientes al pueblo cubano.
- Los perjuicios acumulados por esta política están en el orden de los 170 000 millones de dólares, sin calcular el daño humanitario.
- El sufrimiento, las privaciones, la angustia, los apagones, las dificultades con los alimentos y para adquirir medicamentos no pueden contabilizarse en números. El daño humano es incalculable.
- Se trata de una amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo cubano y el ejercicio de sus derechos humanos, y para la paz, la seguridad y la estabilidad regionales.
- Es una amenaza para cualquier Estado soberano que podría quedar sujeto a medidas de similar carácter agresivo y extraterritorial.
- La agresión multidimensional contra Cuba ya está en curso y se intensifica. Es un crimen de lesa humanidad en plena ejecución.
- Esta agresión sistémica se refuerza con el uso del poder comunicacional, digital y mediático monopólico para intentar aislar y desacreditar a Cuba, y para tratar de justificar el crimen que el imperialismo comete contra nuestro pueblo.
El aparato diplomático del Departamento de Estado ha tratado de impedir que la ONU pueda considerar este tema de interés global y de enorme urgencia utilizando presiones, chantajes y amenazas.
Acciones de EE.UU. para silenciar el debate internacional sobre el bloqueo
Publicaciones y documentos han desenmascarado la narrativa del Departamento de Estado, articulada con medios de prensa, para impedir que se desarrolle el debate de este 7 de julio, complementado con un despliegue diplomático intenso, para presionar a gobiernos y cancillerías, en un intento de censurar su voz y su derecho a pronunciarse a favor del bienestar del pueblo cubano.
1- The Nation publicó un revelador artículo que deja al descubierto que el Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo instrucciones del secretario de Estado, Marco Rubio, envió un cable diplomático a sus embajadas para presionar a gobiernos e impedir el debate en la ONU sobre las agresiones a Cuba.
El cable ordena a las embajadas estadounidenses presionar a sus países anfitriones para oponerse al debate. De avanzar el debate, EE. UU. pide a sus aliados que ataquen a Cuba en sus discursos, que la acusen de incompetencia, corrupción y fracaso económico, y que eviten responsabilizar al bloqueo por la crisis.
«A los Estados no alineados, Estados Unidos les exige que “se abstengan de emitir cualquier declaración” en la ONU. Y para los países que tradicionalmente han apoyado a Cuba, hay una clara advertencia: “Estados Unidos escuchará muy atentamente sus declaraciones en el debate y desalentará el uso de puntos que puedan generar fricciones en nuestras relaciones bilaterales”».
2- Documentos clandestinos que son la base de las presiones:
- «It’s time for change in Cuba». («Es tiempo de cambiar en Cuba»). Plantea que Cuba es una amenaza directa a la Seguridad Nacional de EE. UU. debido a su apoyo a actores hostiles, al terrorismo y a la inestabilidad regional y complementa la orden ejecutiva 14404.
- En la primera línea dice: «The regime must reform. Don’t vote for his propaganda». («El régimen tiene que reformarse, tiene que cambiar, no vote por su propaganda»). De igual forma, se refiere a la próxima votación de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el bloqueo a Cuba, que ha recibido siempre el apoyo abrumador de la mayoría de los Estados miembros.
- «Totalmente calumnioso, dedicado a tratar de presentar a Cuba como parte beligerante en la guerra que ocurre en Ucrania. Lleno de mentiras, sin una sola evidencia, sin un solo dato». (Laura Mercedes Giráldez) (Mario Ernesto Almeida Bacallao)
