Una pesquisa del colega Joel García, amparada en el valor de la acuciosa obra histórica que nos legara el colega Enrique Montesinos Delvaty, advirtió que si Cuba alcanzara 72 preseas doradas en estos XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe llegaría a los 2000 premios dorados.
Mañana empieza en esta bella capital la edición que marca el centenario de estas citas, que nacieron en la Ciudad de México, el 12 de octubre de 1926. Para Cuba, tiene significados muy especiales. Es el año de la centuria de Fidel, y el del aniversario 60 de la digna gesta del Cerro Pelado, y aquí celebrarán sus atletas el próximo domingo los 73 años del Día de la Rebeldía Nacional.
Aquel 26 de Julio de 1953, también un domingo, los héroes fueron sus jóvenes. Hoy los protagonistas de esta delegación serán igual, muchachas y muchachos cuya edad era casi la misma que los que asaltaron la historia en los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, para cambiar destino de la Patria
Con esas motivaciones llega la Mayor de las Antillas a un escenario que ha cambiado su correlación de fuerza. Ya no son los tiempos en la que la delegación cubana pasaba cómodamente las 120 preseas de oro.
El bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos, cada vez más recrudecido, y ahora en su versión asfixiante de cerco energético para matar de hambre y desasosiego a todo un pueblo, ha obligado a un proceso de preparación emergente. Se traduce en escasez de recuperantes, deudas en la relación trabajo descanso, en la calorías necesarias para respaldar los fuertes entrenamientos. Hay que sumar, además, el esfuerzo de un país ahogado por la potencia más poderosa de la historia a fin de estar presente en las convocatorias de clasificación para esta cita.
Agreguemos que la delegación cubana está exigida de una alta efectividad en las finales, pues estará ausente en casi el 30 porciento de la disputa de las medallas, exactamente en el 28 por ciento.
Su compromiso con la cumbre del medallero incluye la participación de jóvenes exponentes que intervienen por primera vez en un escenario como este. Concretamente, más del 65 porciento tendrá su primera experiencia en Centroamericanos y del Caribe.
Sin embargo, es una delegación en la que sus 25 años de edad promedio no se ve como una debilidad, sino como una fortaleza. En manos de esa juventud no solo están las oportunidades de preseas aquí, sino que también se haya el futuro de la alta competencia del Sistema Deportivo Cubano.
Por supuesto que no es lo único que ha cambiado el mapa deportivo centrocaribeño. No se puede tapar el sol con un dedo y dejar de reconocer el desarrollo adquirido por México y Colombia, naciones que coparon por ese orden la cima de la versión precedente de San Salvador 2023.
Tampoco algunas individualidades en comitivas como la dominicana, que estará respaldada por su gente, y por un progreso deportivo que comienza a sentirse en la región, como sucede con la representación venezolana o la puertorriqueña.
Cuba no ha renunciado a seguir en la vanguardia, aun ante las dificultades que la apremian. El solo hecho de proponerse estar entre los tres primeros del medallero, que comenzará a llenarse desde el próximo sábado, es ya una victoria; como lo son los 506 atletas clasificados, una cifra superior a la lid salvadoreña.
Llegará la Cuba del gran Mijain López, de Somayor, Juantorena, Ana Fidelia o Mireya Luis a Santo Domingo con la misma entrega de siempre, poniendo a sus mejores deportistas para prestigiar los Juegos del área. Sus campeones y medallistas olímpicos y mundiales están aquí, no se guardaron sus esfuerzos para competiciones de más abolengo, vinieron hasta esta hermosa isla para tributarle a sus Juegos sus cualidades.
Lo harán, entonces, otros nombres que continuarán escribiendo la historia de una de las expresiones más nítidas de una potencia deportiva que tampoco ha renunciado a seguir siéndolo.
Claro que hay proyecciones de cantidad de títulos, evaluadas en probabilidades que sitúan a la Mayor de las Antillas en 68 premios áureos. Pero eso es solo un número, en lo personal creo que hay potencialidades para rebasar las 70 y acercarse a las 74 de San Salvador 2023, cuando se logró el tercer puesto en el listado de países medallistas.
Más allá de títulos y récords, el podio de premiaciones estará habitado por ese azul del mar que baña a las bellas ínsulas caribeñas y que se funde con el que refresca las costas centroamericanas. Cuba, rodeada de esas cálidas agua que unen a nuestras culturas, luchará con respeto al rival y a la afición, con juego limpio y modestia, por subir tan alto como sea posible.
Fidel, al referirse al valor de los deportistas cubanos, escribió el 24 de agosto de 2008, tras los Juegos Olímpicos de ese año, su artículo Para el honor medalla de oro. Hoy, en su centenario, hubiera expresado: para los atletas de Centroamérica y el Caribe medalla de oro.

