Un riguroso ejercicio de inspección llevado a cabo en la ciudad de Sancti Spíritus culminó con más de 200 multas y el cierre temporal de varios negocios, como parte de una ofensiva contra el incumplimiento de lo legislado en materia de pasarelas de pago y la especulación con los precios.
La mayoría de las sanciones aplicadas responden a irregularidades en la fijación de tarifas, mientras que un porcentaje menor obedeció al rechazo sistemático de los canales electrónicos de pago, una práctica que, según las autoridades, vulnera las disposiciones vigentes y afecta la transparencia en las transacciones comerciales.
Durante los operativos, los inspectores detectaron múltiples violaciones, desde la negativa a aceptar el pago en línea hasta la aplicación de precios distintos para un mismo artículo según se abone en efectivo o mediante transferencia.
Esta última conducta, calificada como una infracción grave, fue uno de los motivos que derivó en propuestas de clausura para varios puntos de venta.
También se constató la presencia de mercancía en mal estado, etiquetas con información desactualizada para el consumidor y deficiencias en la calidad de los productos ofertados, hallazgos que motivaron medidas inmediatas en ferias y establecimientos ubicados en las principales arterias y zonas comerciales de la ciudad.
El operativo, que contó con la participación de equipos mixtos integrados por inspectores municipales y provinciales, así como representantes de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y la Dirección de Comercio Interior, se extendió por distintos puntos neurálgicos de la geografía local.
Entre los locales cerrados figuran, según reportes de la radio provincial, dos establecimientos situados en la céntrica calle Máximo Gómez; un punto de venta cercano al Joven Club de Computación del Kilo-12; una panadería que operaba de forma ilegal en la carretera a Zaza del Medio, y otro negocio en la esquina de Garaita y Céspedes.
Todos estos inmuebles, ubicados en el centro urbano de Sancti Spíritus, permanecerán clausurados hasta que sus propietarios subsanen las deficiencias y demuestren el cumplimiento de la normativa.
Las autoridades advierten que estos controles se intensificarán en los próximos días y que no habrá tolerancia con quienes pretendan beneficiarse a costa de prácticas desleales que distorsionan la estabilidad del mercado y perjudican al consumidor.

