“Ocho horas tirada en un contén”: periodista retrata el calvario para cobrar una pensión en Cuba

Iraida Calzadilla, periodista jubilada del diario oficialista Granma y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, pasó este viernes ocho horas en la cola del banco del Ministerio de Transporte para cobrar su pensión, denunció en un relato que resume el calvario diario de más de 1,7 millones de jubilados cubanos.
En una publicación en Facebook titulada De nuevo en el contén, Calzadilla describió una jornada completa de espera bajo el sol junto a ancianos con deterioros físicos evidentes, todos intentando retirar hasta 5,000 pesos -menos de nueve dólares al cambio informal-, en un sistema bancario que ella misma califica de inhumano.
«Ocho divinas, calurosas, agobiantes y frustrantes horas haciendo la cola del banco ubicado en el Ministerio de Transporte. ¡Ocho horas en la cola de los jubilados! Una jornada laboral sin nada gratificante que recordar y sí mucha tristeza de ver a tantos viejitos con evidentes deterioros físicos intentando ganar la puerta redentora de hasta 5,000 pesos», escribió.

La periodista explicó que tuvo que sentarse en el borde de la acera porque la espera de pie resultaba insostenible, y desde ese «balcón bajo» observó las dinámicas de una cola marcada por colados, empujones y disputas constantes.
Calzadilla señaló que la imposibilidad de usar transferencias digitales obliga a los jubilados a soportar ese suplicio mes tras mes: «La alternativa de transferir el dinero en cualquier lugar es cada vez más imposible. Hay que vivir toda esa angustia que antecede y perdura durante el tiempo que lleva la maldita cola para entender de ‘a macho’ lo vulnerable que somos».
Como solución mínima, propuso la entrega de tickets numerados para ordenar las filas, aunque el empleado bancario le respondió que ese era «un problema de la cola» y que él no podía intervenir.
El testimonio de Calzadilla no fue el único de este viernes. En uno de los comentarios de la publicación, Ricardo López Hevia, fotorreportero del Granma y vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba, describió lo que presenció en apenas 10 minutos en el Banco del Mónaco, en el municipio de Diez de Octubre.
«Vi gritar, llorar de impotencia, vi bastonazos y acusaciones a toda voz y el atropello de todos los colores. Nadie para controlar, ni para llevar por buen término la infinita cola alocada. El Rostro de la Miseria no tiene nada digno».
Ambos testimonios provienen de periodistas del sistema oficial, lo que refuerza la gravedad de una crisis que el propio periódico estatal Venceremos reconoció el 3 de julio: la situación bancaria «ha dejado de ser una dificultad bancaria para convertirse en un problema social».
El colapso tiene raíces estructurales. La bancarización obligatoria impuesta desde 2021 depositó salarios y pensiones en tarjetas sin que la infraestructura pudiera respaldar los retiros.
El prensa oficial ha admitido que apenas 3,77% de las transacciones en Cuba son digitales, y menos de 10 % de los negocios privados en provincias como Sancti Spíritus acepta transferencias con regularidad.
No es la primera vez que Calzadilla documenta este viacrucis. En junio de 2025 ya había denunciado estar «tirada en el quicio» del banco de Zanja para cobrar una pensión que ni siquiera le entregaban completa.
Este viernes, su conclusión fue tan amarga como entonces: «Tantas voces hemos denunciado estas jornadas de terror sin que existan soluciones reales. ¿Qué nos queda?: tomarnos un metocarbamol y una duralgina, darnos un baño y acostarnos a descansar los huesos».
Este mismo viernes, el Banco Central de Cuba anunció nuevas medidas para incentivar los pagos digitales, al tiempo que prometió fondos inmediatos a los comercios que los acepten a partir del 1 de agosto.
La reacción ciudadana fue de escepticismo generalizado: «el problema es que no hay efectivo en los bancos», resumieron en redes sociales.
Preguntas frecuentes sobre el cobro de pensiones en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué dificultades enfrentan los jubilados cubanos para cobrar sus pensiones?
Los jubilados cubanos enfrentan largas colas, desorganización y falta de efectivo en los bancos para cobrar sus pensiones. Esta situación se agrava por la escasez de recursos tecnológicos y la ineficacia de las transferencias digitales, obligando a muchos ancianos a esperar durante horas, e incluso días, para recibir su dinero.
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¿Cómo afecta la bancarización en Cuba a los pensionados?
La política de bancarización en Cuba ha agravado la crisis para los jubilados. Desde su implementación, muchos ancianos han tenido que lidiar con un sistema bancario colapsado que no puede satisfacer la demanda de efectivo, mientras que la falta de infraestructura adecuada ha hecho que las transacciones digitales sean poco prácticas para la mayoría.
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¿Qué soluciones se han propuesto para mejorar el cobro de pensiones en Cuba?
Algunas propuestas incluyen la entrega de tickets numerados para organizar las colas, el pago a domicilio para personas con movilidad reducida y planes piloto para transacciones en centros comerciales. Sin embargo, estas medidas han sido limitadas y no han resuelto la problemática estructural.
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¿Cuáles son las condiciones de vida de los jubilados en Cuba?
Los jubilados en Cuba viven en condiciones precarias, ya que las pensiones son insuficientes para cubrir necesidades básicas, como alimentación y medicamentos. La inflación y la devaluación del peso cubano han reducido significativamente el poder adquisitivo de sus pensiones.
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