
Foto: WBSC
La maquinaria ofensiva del beisbol cubano para ciegos no da tregua en tierras europeas. La selección caribeña ratificó su condición de favorita al trono mundial tras encadenar su segunda victoria por la vía del nocao en la Copa del orbe que acoge el Estadio Simone Piani, en la localidad italiana de Castiglione della Pescaia. Esta vez la víctima fue el combinado de la República Checa, batido con pizarra de 18-0.
Lejos de bajar el ritmo tras el aplastante debut frente a Estados Unidos, los vigentes monarcas del planeta volvieron a transformar el terreno en una auténtica fiesta de conexiones con un poderío que dejó sin respuestas a los del viejo continente.
La selección dirigida por Roberto Carmona rompió el celofán en el segundo tramo, cuando los bates desataron un primer paquete de cinco anotaciones que comenzó a inclinar la balanza de forma irreversible.
Sin replegarse, la ofensiva mantuvo el pie en el acelerador. En el cuarto capítulo repitieron la dosis con otras cinco rayitas y terminaron de dinamitar el desafío en la quinta entrada con un racimo idéntico que activó de inmediato la regla de la piedad.
La tanda cubana disparó la friolera de 29 indiscutibles. En el plano individual Yaniel Pérez resultó guía del ataque al conectar de 6-6, coronado con seis carreras impulsadas.
Maikel Meriño se apuntó ocho jits y tres remolques, Maikel Rodríguez sumó otros seis inatrapables y fletó a cinco compañeros hacia la goma y Pedro Díaz complementó la fiesta conectando también seis imparables.
Con este éxito rotundo el representativo cubano se afianza en la cima del grupo A con balance impecable de dos sonrisas sin la sombra de un revés, recordando que en su estreno había avasallado a los estadounidenses 13-0. Por su parte, República Checa dejó su récord en un triunfo y un revés.
Los vigentes campeones defensores –monarcas de la edición de 2024– saltarán este viernes nuevamente a la grama del Simone Piani para enfrentar su tercer compromiso del torneo

