
Mario Pentón/Facebook
Repartos de La Habana, Santiago de Cuba y Cienfuegos fueron sacudidos por protestas y cacerolazos durante la noche del viernes. En todas, el detonante fueron los largos apagones que son el pan de cada día de los cubanos y que en algunas zonas superan las 24 horas consecutivas. Pero también se escucharon gritos contra el régimen y el modelo socialista impuesto hace décadas, causante principal de la aguda crisis que atraviesa el país hace al menos cinco años.
Videos publicados en Facebook por el creador de contenidos exiliado Saúl Manuel muestran toques de cazuela en los repartos Valle Grande, del municipio la Lisa; Caballo Blanco, en San Miguel del Padrón, y Ciudad Jardín, del Reparto Eléctrico, en Arroyo Naranjo, todos en La Habana.
En Valle Grande, el autor del video enviado al comunicador independiente, en el que se oye e fuerte sonido de las cazuelas en la oscuridad, gritó: «El pueblo está cansado, señores, está cansado; no queremos más comunismo ni socialismo, lo que queremos es libertad».
Aunque ya había presencia de agentes de la Seguridad del Estado, según la fuente, se escucha otro grito de «Abajo los comunistas», al que los participantes en el cacerolazo responden: «Abajo».
En Caballo Blanco, parte de la calle se ve iluminada por una hoguera que arde en la vía pública mientras se escucha un fuerte cacerolazo y a personas que denuncian la presencia de policías.
El Ciudad Jardín, las personas hicieron sonar cazuelas y gritaron «Abajo», según se aprecia en el video enviado a Saúl Manuel. Según la persona que se lo hizo llegar, los vecinos llevaban varios días sin agua y casi 20 horas sin corriente ni conexión a internet.
Al cacerolazo se sumó «gente que ni habla» contó la fuente. La protesta llegó hasta la entrada del reparto Eléctrico, pero fue interrumpida por la llegada del «combo de esbirros», que golpearon y detuvieron a manifestantes.
También en La Habana, un grupo de personas cerró la calzada Diez de Octubre, frente a la Iglesia Jesús del Buen Pastor, en la Loma de Jesús del Monte, para exigir el restablecimiento del servicio eléctrico, después de más de una semana sin corriente.
«Llevamos más de siete días sin electricidad. Apenas te la ponen diez o 15 minutos y la vuelven a quitar. Las personas se cansaron y decidieron cerrar la calle», contó al medio estadounidense Martí Noticias Orlando Ramírez Cutiño, familiar del ex preso político Jonathan Torres Farrat.
«Es triste ver cómo se echa a perder la poca comida que puedes conseguir. Ves a los hijos durmiendo en las aceras y en los portales por el calor. No puedes filtrar agua, no puedes hervirla ni enfriarla para tomarla», criticó.
Ramírez Cutiño también denunció que la estatal Empresa Eléctrica «está vendiendo electricidad».
«Ya se han hecho denuncias de que, si te quitan el circuito, la están vendiendo a otro por 200 o 500 dólares para garantizar 24 horas de servicio», aseguró.
Aunque este tipo de denuncias es recurrente y, de hecho, la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) de Cuba confirmó recientemente que dos de sus trabajadores están siendo investigados por lucrar con el suministro de la energía eléctrica, el secretario de organización del Partido Comunista de Cuba (PCC), Roberto Morales Ojeda, minimizó esos hechos esta misma semana.
El Reparto Sueño, de Santiago de Cuba, también fue foco de un cacerolazo durante la noche del viernes, que fue respondido con represión por parte de las autoridades, según información enviada desde el lugar al periodista independiente exiliado Yosmani Mayeta Labrada.
La Policía arrestó a un joven, pero lejos de escarmentar a los residentes en el reparto, consiguió que se lanzaran a la calle, como se aprecia en un video publicado por Mayeta Labrada.
Poco después de la protesta, las autoridades restituyeron la electricidad al reparto, pero el servicio duró poco, según informó el periodista santiaguero.
En Cienfuegos, vecinos del Reparto Pastorita también protestaron después de pasar más de 56 horas sin corriente, según testimonios enviados al periodista radicado en Miami Mario Pentón, quien compartió fotos en su página de Facebook.
Uno de los residentes, que también participó en el toque de cazuela y pidió que se protegiera su identidad, aseguró que en un edificio de 18 plantas las personas también llevaban cinco días enfrentando graves problemas con el abasto de agua.
Tras la protesta llegaron fuerzas policiales al lugar, según la denuncia. Hasta el momento se desconoce si se produjeron detenciones.
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Decía Mao, que era experto en insurrección, que una chispa enciende la pradera.