«Ni la hora la pueden cambiar»: Reacciones de cubanos a la suspensión del cambio de horario

La decisión del régimen cubano de mantener el horario de verano hasta noviembre de 2027 desató una avalancha de comentarios irónicos y escépticos en redes sociales, donde la mayoría de los cubanos coincidió en que la medida resulta irrelevante cuando los apagones ocupan la mayor parte del día.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social publicaron este sábado una nota conjunta en la que justificaron la medida por la crisis eléctrica, atribuyendo el desabastecimiento de combustibles al embargo estadounidense. Según el comunicado, mantener el reloj adelantado evitará un incremento de los apagones de 126 MW en el horario vespertino de máxima demanda.
La respuesta ciudadana fue contundente. «Da lo mismo cualquier horario si no tenemos corriente ni cuando amanece ni cuando anochece», escribió un usuario. Otro fue más directo: «Si nunca hay corriente, ¿para quién van a ahorrar?».
La ironía dominó los comentarios. «Ya no sé si reír o llorar. En Cuba no solo se detiene el tiempo, ahora oficialmente congelamos el reloj hasta el 2027. Vivir en un bucle temporal infinito para «ahorrar» una luz que de todos modos no hay», resumió un internauta.
Varios apuntaron al absurdo de que el régimen pretenda controlar hasta el tiempo. «Ahorita quieren mandar al sol y darle órdenes a la luna», escribió uno. «Esta gente quiere controlar hasta el meridiano de Greenwich», añadió otro. Un tercero lo sintetizó: «Dueños hasta del tiempo, las horas, los viajes, lo que tienes que comer, lo que debes decir. Son dueños de todo».
También hubo quien señaló el problema práctico inmediato: «Ahora, cuando el celular cambie automáticamente, nosotros tendremos que cambiarlo de nuevo», advirtió un usuario, en referencia a que los teléfonos inteligentes actualizarán la hora solos el próximo domingo.
Una internauta destacó cómo los apagones obligan a reorganizar las tareas domésticas, incluso de madrugada: «Eso da igual, porque para las mujeres cubanas no existen los cambios de hora. Las ves lavando o cocinando a cualquier hora, a la una de la madrugada o a las tres de la mañana. Nos tienen locas, sin horarios».
El escepticismo sobre el futuro fue otro hilo recurrente. «¿Me pueden explicar cuándo tocaremos fondo? Ya pasamos el núcleo de la Tierra y no veo fin», preguntó un usuario. «¿No que este año sería mejor? Mientras más dicen que mejor será el próximo año, peor viene», añadió otro. Alguien más remató: «Puesta en marcha una de las 176 medidas».
No faltaron quienes cuestionaron la autoridad del régimen para tomar estas decisiones. «En la vida real ellos hacen las leyes y acomodan todo como les da la gana. Si dicen que el verano dura tres años, durará ese tiempo», escribió un comentarista. Otro ironizó: «Ya en cualquier momento desaparecen las cuatro estaciones del año. Bueno, da lo mismo si esto es una eterna oscuridad».
Una minoría valoró positivamente la decisión. «Es una medida sensata. Con el cambio de horario oscurece más temprano y, de hecho, se dificulta la cocción de los alimentos para las personas que utilizan leña y carbón», argumentó un usuario. «Menos mal que pensaron con sensatez, porque con los apagones y la inseguridad ciudadana que tiene Cuba hoy, no está para que a las cinco de la tarde se haga de noche», coincidió otro.
La gravedad de la crisis queda reflejada en los pronósticos de la Unión Eléctrica: este sábado, la disponibilidad de generación se estimó en apenas 915 MW frente a una demanda de 2,850 MW. Cuba tiene un antecedente directo: entre marzo de 2004 y octubre de 2006 también mantuvo el horario de verano de forma continua por una crisis eléctrica, pero entonces los apagones llegaban a seis horas diarias; ahora, en muchas zonas, la luz es la excepción.
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