Un colectivo de trabajadoras, estudiantes, activistas y defensoras de la vida de la comuna capitalina de Ñuñoa entregó en la embajada de Cuba en Santiago una carta dirigida al presidente del ICAP, Fernando González, donde condena la inclusión de la entidad en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense.
“Las acusaciones formuladas contra el ICAP son parte de las políticas que buscan aislar, desprestigiar y crear desconfianza hacia la institución cubana, la misma que ha canalizado miles de toneladas de alimentos, medicinas, energías alternativas provenientes de todo el mundo, incluso del pueblo norteamericano”, señala la misiva.
El texto recuerda que la escalada de órdenes ejecutivas firmadas desde el 29 de enero, acompañadas de sanciones contra entidades, son acciones destinadas a asfixiar a las familias cubanas y se ensañan con especial crueldad en las mujeres.
El 4 de junio pasado la administración de Donald Trump incluyó al ICAP y a su empresa afiliada Amistur S.A. en la Lista de Nacionales Especialmente Designados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.
El ICAP calificó como absolutamente falsas las acusaciones de Washington sobre el supuesto apoyo a “una campaña maliciosa para subvertir y desestabilizar la seguridad nacional de Estados Unidos” y difundir ideología radical.
Tras destacar la importante y necesaria labor desarrollada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, el Colectivo de Mujeres de Ñuñoa afirma que los lazos de amor que el ICAP ha tejido entre nuestras naciones son indestructibles.
“El ICAP ha sido históricamente el organismo que ha permitido sembrar la esperanza en cada rincón del planeta”, señala la carta, y recuerda el apoyo de la institución a estudiantes de otras naciones en Cuba y la organización de las Brigadas de Trabajo Voluntario.
Finalmente, las chilenas no olvidamos y recordamos que Cuba estuvo presente en cada terremoto y catástrofe que nos ha golpeado desde 1960, y jamás olvidaremos el refugio, el amparo y el amor con el que la isla recibió a nuestros compatriotas exiliados por la dictadura civil-militar.
La carta, suscrita también por Mujeres Democráticas y el Grupo de Desarrollo Social, advierte, además, acerca de los efectos del cerco económico, comercial, financiero y petrolero sobre las féminas cubanas, las cuales constituyen más del 60 por ciento de la fuerza profesional del país.
Sabemos que el imperialismo agrede a Cuba porque teme al eco de su ejemplo; un ejemplo que tiene rostro de mujer, que se traduce en conquistas históricas fundamentales ya consagradas en la isla y que son un referente en la lucha a nivel mundial, afirman.
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