Muere un venezolano en EE.UU. mientras estaba bajo custodia de ICE: ¿Cuáles fueron las circunstancias?

Jesús Manuel Arenas Silva, un venezolano de 45 años, murió el 13 de julio bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos mientras era trasladado en autobús entre dos centros de detención en Georgia, según informó la agencia federal a través de EFE.
Con su fallecimiento, el número de migrantes muertos bajo custodia del ICE en lo que va de 2026 asciende a 22, de acuerdo con el recuento de la organización National Immigration Project.
Lo que ocurrió durante el traslado
El personal de custodia encontró a Arenas Silva inconsciente alrededor de las 7:46 de la mañana cuando el autobús cubría la ruta entre el Centro de Detención del Condado de Irwin, en Ocilla, y el Centro de Procesamiento D. Ray, en Folkston.
Los paramédicos lo trasladaron al Hospital del Condado de Irwin, donde fue declarado muerto menos de una hora después, a las 8:31 de la mañana.
El ICE señaló en su comunicado que «se sospecha que la causa de muerte fue un paro cardíaco», aunque aclaró que «la causa oficial está pendiente de un examen médico posterior».
La agencia no informó públicamente sobre el fallecimiento hasta el 15 de julio, dos días después de ocurrido, mediante las Notificaciones de Fallecimientos de Detenidos.
La denuncia de la familia: sin medicamentos bajo custodia
Para la familia de Arenas Silva, la historia no comienza con el presunto infarto, sino con lo que ocurrió antes de que fuera detenido.
Su hermana Sonimar Arenas Silva —la única familiar que tenía en Estados Unidos— relató a Detention Watch Network, según un reportaje de Univision, que la familia intentó impedir el traslado desde el primer momento por la condición médica del venezolano.
«Suplicamos a ICE que no se lo llevara debido a sus necesidades médicas, pero no hicieron caso de nuestras súplicas. También ignoraron nuestra petición de que, al menos, le permitieran llevarse la medicación, y solo le permitieron llevarse un medicamento», declaró Sonimar.
Según la misma organización, Arenas Silva confirmó a su hermana, una vez bajo custodia, que los agentes no le proporcionaban los medicamentos que requería.
La familia considera que la muerte pudo deberse a una presunta negligencia médica. El ICE, por su parte, sostiene que Arenas Silva recibió atención médica y fue evaluado por personal de salud antes del traslado fatal.
El historial migratorio del venezolano
Arenas Silva ingresó de manera irregular a Estados Unidos alrededor del 11 de octubre de 2021 por las inmediaciones de Calexico, California, tras haber sido declarado inadmisible en el puerto de entrada de San Luis, Arizona.
El 27 de abril de 2026, un juez de inmigración en Atlanta ordenó su deportación a Venezuela.
Fue arrestado el 9 de julio de 2026 durante un operativo migratorio en Dallas, Georgia, por tener una orden de deportación vigente. Cuatro días después estaba muerto.
Una semana especialmente letal para los migrantes
El caso de Arenas Silva se produjo en medio de una semana marcada por múltiples muertes vinculadas a operativos del ICE.
El 7 de julio, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, padre de tres hijos, fue abatido a tiros por un agente del ICE en Houston, Texas.
Ese mismo 13 de julio, el colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años y padre de una niña de tres años, fue baleado por un agente del ICE en Biddeford, Maine, mientras se dirigía a trabajar. Al día siguiente, un mexicano de 28 años murió atropellado en Florida al cruzar corriendo una carretera para huir de un operativo migratorio.
Una tasa de mortalidad en niveles históricos
En 2025 murieron 33 migrantes bajo custodia del ICE, la cifra más alta en dos décadas. En 2026, con apenas siete meses transcurridos, ya se registran 22 fallecidos.
Human Rights Watch y Physicians for Human Rights publicaron en junio de 2026 el informe «Dying in Detention», que documenta 52 muertes en los primeros 500 días del segundo mandato de Donald Trump.
El mismo documento señala que la tasa de mortalidad en centros del ICE se ha más que duplicado, alcanzando 88.9 muertes por cada 100,000 detenidos.
Se trata del nivel más alto en 22 años, superior al pico registrado durante la pandemia de COVID-19.
Mientras Sonimar Arenas Silva enfrenta los trámites funerarios y aguarda los resultados de la autopsia, la denuncia de su familia sobre los medicamentos negados permanece sin respuesta oficial.
Vídeos relacionados:
Archivado en:









