CubaDebate Opinión Política

La guerra contra Irán: una derrota estratégica de Estados Unidos y un acuerdo que pretende maquillar la rendición

La anatomía de una guerra perdida
Hay guerras que se pierden en el campo de batalla y hay guerras que se pierden antes de que el primer misil alcance su objetivo. La guerra de agresión que Trump decidió librar junto a Netanyahu contra la República Islámica de Irán pertenece a una categoría más compleja y más instructiva: la de las guerras que se pierden en todos los planos al mismo tiempo, y cuya derrota es de tal dimensión que obliga a los responsables a construir un relato alternativo para intentar diluir sus consecuencias.
Para comprender cabalmente lo que ha ocurrido, es preciso partir de los objetivos que Washington y Tel Aviv se fijaron al iniciar la agresión, porque la medida de una derrota no puede establecerse en abstracto, sino únicamente en relación con las metas que se perseguían. Y esas metas eran simples pero extraordinariamente ambiciosas. Se trataba de un proyecto de transformación regional de envergadura histórica: destruir el programa nuclear iraní de manera definitiva e irreversible, provocar una crisis interna que desembocara en el colapso del estado iraní, estimular un levantamiento popular que facilitara un cambio de régimen, neutralizar las capacidades militares del país y, en última instancia, consolidar la hegemonía  »

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *