Esta edición del curso culminó con excelentes calificaciones de sus estudiantes y nuevos graduados de la especialidad estilística.Trenzar el cabello es contar historias, es tomar un lienzo para en el hacer maravillas y cambiar a quien las lleve. Con estas palabras se reconoció a un grupo de jóvenes que participó en el segundo Curso de peluquería para cabellos afro rizados y trenzado en Guantánamo.
Desde Guantánamo, Monafro se erige como el principal defensor de la cultura afrodescendiente.En el espacio los cursantes agradecieron a las profesoras y miembros del curso que impartieron clases durante dos meses y culminó con exámenes teóricos y prácticos con clientes, dándoles la oportunidad de demostrar lo aprendido en ese período.
Según Ángel Alejandro Tissert Ruiz, mejor cursante en esta ocasión, fue una experiencia necesaria para su formación como barbero. “En más de seis años que tengo como barbero, nunca recibí un curso, o preparación profesional, fue sin duda un momento maravilloso, además me aportó mucho en la visión de negocios”, comenta.
El trabajo con el cabello afro rizado es la base del salón, así como su trenzado.La realización de este curso superó las expectativas con las que se concibió, siendo mejor al anterior, así lo comparte Danielis Taquechel Bueno, directora del Salón Monafro Divina Transformación, quien agrega que esta vez tuvo mayor duración, además de contar con la presencia de mujeres y hombres, y el apoyo de otros emprendimientos locales.
Ciara Lynn Hope Herrera, dueña de Joyas Lynn, elogió la realización de estos espacios de superación para el tratado y atención al cabello afro rizado, temática que defiende desde su creación el salón Monafro.
“Es algo muy bonito como Danielis defiende las tradiciones afrodescendientes, no solo desde el tratado del cabello, sino también desde otras actividades que ha realizado. Cada una de estas acciones impulsa y brinda nuevas oportunidades a jóvenes que comienzan sus propios negocios relacionados con estas temáticas”, agrega Hope Herrera.
En la segunda edición de este curso, intervino desde la docencia y supervisión pedagógica, Milagros Calderón Rivera, estilista y profesora especialista en los servicios de belleza en la enseñanza técnico profesional, y además ostenta el titulo de docente de la Academia de Tricología y representante de la Academia Tricoeduca Pro (colaboración cubano-mexicana).
“Más allá de defender el cuidado de este tipo de cabello, es muy importante reconocer la labor que desarrollan emprendimientos como el Salón Monafro o la Boutique de Elle, porque ellos le dan la oportunidad de crecer a jóvenes que poseen el interés de tener sus negocios de barbería o peluquería.
“Al mismo tiempo les brindan conocimientos que les sirven para crear nuevos espacios y que estos jóvenes tengan empleos derivados de estas actividades, de ahí es imprescindible resaltar esta labor social de formación vocacional que realizan con los jóvenes”, detalla Calderón Rivera.
La pequeña Stephany ya muestra desde temprana edad su cabello trenzado.Las miradas y la atención de los participantes al momento de la premiación se las robó por un momento Estephany Alexa, la pequeña de Samantha Díaz Rodríguez, cursante vinculada a diferentes proyectos del salón que encontró en este curso la oportunidad de crecerse no solo como emprendedora, sino también como persona.
“Este proceso fue algo nuevo para mí, donde pude superarme y al mismo tiempo crecer. Pero nada fue sencillo, en especial agradezco a mi esposo que me llenó de ánimo cuando pensé que no podía más y a mi hija, a quien ya le voy enseñando la importancia de las trenzas”, agrega Díaz Rodríguez.
Una vez más la cultura afrodescendiente se ve respaldada desde la más oriental de las provincias mediante acciones y movimientos que impulsan proyectos para defender las tradiciones y no olvidar las raíces que nos unen con “el continente madre”.