En julio de 1614 llega el samurái Hasekura a La Habana. La distancia de tres siglos media entre él y sus coterráneos de vuelta a esta nación del Caribe. Hoy sus descendientes celebran esa herencia
La ascendencia genética de los japoneses fue revisada en 2024 a través del estudio de 3 256 genomas, protegidos en el Biobank Japan. El Instituto RIKEN comprobó la investigación del equipo científico dirigido por Takashi Kakubari, el cual, con mirada minuciosa, llegó a la conclusión de que la población japonesa actual se compone de tres principales linajes genéticos: los Jomon, de los pueblos indígenas del archipiélago nipón; los Kansaikei, o de migraciones del Este de Asia; y los Tohokukei, de poblaciones del noreste de Asia. Con la edad moderna esas mujeres y hombres se expandieron en el mundo cual esporas.
La cultura japonesa es sumamente quisquillosa de su vocabulario, introducido incluso en los idiomas de otros países a la hora de abordar al suyo; la palabra nikkei se debe utilizar para designar a los descendientes de japoneses. Como elemento aclaratorio el término se compone de dos vocablos: Ni o segundo y Kei o generación; de conjunto significa de la misma raza.
Con el orgullo propio de quienes se reconocen mientras miran una fotografía de cerezos en flor, muchachas de kimonos, hombres practicando karate o jóvenes cantando karaoke, el nikkei vive a su modo también un poco de esa vida, al crear organizaciones que los hermane.
Los de Cuba confirman esa regla y por eso cada año se reúnen para congratularse de sus raíces, pues ellos desde finales del siglo XIX han favorecido a la sociedad mediante aportes socioeconómicos y culturales.
Nos recuerda Prensa Latina a los especialistas Martha Guzmán y Rolando Álvarez, quienes ahondaron el tema en su obra publicada en 2002, Japoneses en Cuba.
Los autores han dividido la historia de la inmigración japonesa en cinco períodos: desde finales del siglo XIX hasta el año 1914; de 1915 a 1923; de 1924 a 1926; de 1943 a 1946, y de ahí en adelante. Y aunque se le rinde respeto al samurái Hasekura Tsunenaga, este estuvo en la mayor de las Antillas apenas como una pincelada de un corto acercamiento diplomático, allá en 1614. El primer ciudadano japonés en ingresar aquí oficialmente como inmigrante en 1898, vía México, fue Pablo Osuna.
De archipiélago a archipiélago
Recurramos de nuevo a Prensa Latina:el 6 de marzo de 2026 informó sobre el III Encuentro Nikkei en Cuba, donde participaron descendientes japoneses y exbecarios de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). La cita devino especial memoria de las raíces.

Es bueno recordar datos brindados con anterioridad por BOHEMIA: la comunidad cubana de nikkei está compuesta de 991 personas, distribuidas en las 15 provincias, según el censo actualizado de 2025.
Ahora, el 20 de junio de este año, la Asociación de Descendientes Japoneses de Cuba y la embajada nipona celebraron el Día Internacional del Nikkei. Reportes proporcionados amablemente por la embajada de Japón nos remiten a la asistencia del embajador japonés, Nakamura Kazuhito; el representante de JICA, Ashida Tatsuya; la presidenta y vicepresidenta del Comité Gestor de la Asociación Nikkei, Francisca Arakawa; e Ivis Imamura, respectivamente. También estuvieron varios miembros del cuerpo diplomático y de la comunidad.

El señor Nakamura calificó la fecha de “ocasión muy especial, una oportunidad que invita a reflexionar sobre los valores y el legado de los nikkei, que a lo largo de las generaciones han contribuido con su país sin olvidar sus raíces”. Hubo jolgorio, música, caligrafía, sin faltar la actualización del calendario de celebraciones. Así los presentes supieron sobre la participación cubana en la XXII Convención Panamericana Nikkei (Copani) este 2026 en Brasil, la inclusión de Cuba en la Asociación Panamericana Nikkei y los resultados del censo nacional. Además, se dieron detalles relativos a la participación en la Conferencia de Líderes Nikkei de la Próxima Generación 2025. Si desde las edades tempranas del desarrollo de la personalidad se enseña a reverenciar valores patrios y los mejores universales, es altamente probable que, después, ese ser se convierta en alguien respetuoso de sus raíces.

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