La cadena hotelera española Meliá Hotels International cerrará sus operaciones en Cuba a partir del próximo viernes 24 de julio, tras más de tres décadas de presencia en la isla, debido a las “notables dificultades” operativas, jurídicas, económicas y financieras provocadas por el bloqueo de Estados Unidos.
La compañía informó este martes 21 de julio a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España que su filial portuguesa Ilha Bela Gestão e Turismo, a través de la cual opera en Cuba bajo régimen de gestión, ha decidido finalizar la prestación de servicios en todos sus establecimientos.
La decisión abarca el uso de las marcas autorizadas, la actividad de recepción turística y toda la cadena de suministro local.
Según el comunicado oficial, las persistentes restricciones derivadas del embargo estadounidense han hecho “inviable de hecho y de derecho” mantener una mínima estabilidad operativa.
Meliá ya había advertido en mayo pasado del cierre del 50 % de su capacidad en la isla tras la intensificación del bloqueo y las dificultades para acceder a combustible.
La cartera de Meliá en Cuba ascendía a 34 hoteles con 14.053 habitaciones, además de dos proyectos en desarrollo. En el primer trimestre de 2026, la ocupación media de sus instalaciones cubanas fue solo del 34,1 %, 6,5 puntos por debajo del mismo periodo de 2025 y muy lejos del 58,8 % registrado por el conjunto de su cartera internacional.
La empresa está evaluando las repercusiones financieras de la salida, incluida una posible revisión del valor contable de sus activos en Cuba, y precisará esas cifras al presentar los resultados del primer semestre.
Su filial portuguesa trabaja para que la transición sea ordenada y minimice el impacto sobre empleados, proveedores y clientes.Con esta decisión, Meliá se convierte en una de las cadenas hoteleras internacionales más importantes que abandona Cuba en los últimos meses, sumándose a otras salidas motivadas por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses, que han afectado gravemente el abastecimiento de combustible, las operaciones financieras y la llegada de turistas.
La salida de Meliá representa un golpe significativo para el sector turístico cubano, que en los últimos años ha visto reducirse la presencia de grandes operadores internacionales debido al recrudecimiento del bloqueo.

