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Mayabeque frena a Industriales y Las Tunas va a la final


Mayabeque golpeó duro este domingo y mandó la semifinal de Industriales a un quinto y decisivo juego, después de aplastar 13×3 a los Leones en el estadio Nelson Fernández y evitar la barrida en la Liga Élite del béisbol cubano. En la otra llave, Las Tunas resolvió su serie frente a Holguín con un 7×5 en el Julio Antonio Mella y se convirtió en el primer finalista del torneo.

El resultado de Mayabeque tuvo peso desde temprano. Un jonrón solitario de Roberto Álvarez abrió la noche con la ilusión de un cierre rápido para Industriales, pero el equipo local respondió enseguida con tres carreras ante Andy Vargas y volvió a castigar en el tercer inning hasta sacarlo del box. La ofensiva azul quedó desarmada y el choque tomó otro rumbo.

El golpe definitivo llegó en el octavo capítulo, cuando Jeison Martínez disparó un grand slam, su segundo cuadrangular del juego, para sentenciar el nocao. Frank Blanco se apuntó la victoria y Andy Vargas cargó con la derrota. También pesaron los aportes de Yulieski Remón, Frederich Cepeda y Yordanis Samón, en una tarde en la que Mayabeque jugó con la urgencia de quien se negó a entregar la serie sin pelea.

La clasificación de Las Tunas también se escribió con carácter. Holguín llegó arriba 5×2 al tramo medio del desafío y parecía empujar la serie hacia un séptimo partido, pero los Leñadores armaron un ataque de cinco carreras en la sexta entrada que cambió por completo el marcador. Desde ahí, el pitcheo tunero cerró la puerta y dejó sin margen a los Cachorros.

Rodolfo Díaz sostuvo el cierre y dejó la escena lista para que Las Tunas espere rival en la discusión del título. Por los vencedores sobresalieron Henry Quintero, Osman Caruncho y Juan Antonio Pérez; del lado holguinero, Gorguet y Euclides Pérez sostuvieron la ofensiva en una serie que terminó dejando al equipo sin premio.

La jornada dejó dos lecturas claras: Industriales ya no manda con la comodidad que a veces le regala su peso histórico, y Mayabeque se ganó el derecho a forzar el todo o nada. Al mismo tiempo, Las Tunas volvió a mostrar oficio en los momentos de presión y avanzó sin prolongar una serie que amenazaba con complicarse. En un torneo domesticado por la precariedad del béisbol cubano, donde todo depende del pulso de cada inning, el mérito deportivo sigue siendo una de las pocas cosas que no se pueden maquillar.

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