
La Comisión Nacional del béisbol cubano dio a conocer en el Estadio Latinoamericano los equipos Todos Estrellas de la IV Liga Élite, cuando el torneo todavía transita por su etapa semifinal. La selección volvió a dejar una foto conocida del campeonato doméstico: nombres pesados, figuras repetidas y una presencia veterana que domina cada lista importante del béisbol en la isla.
El anuncio reunió a jugadores que han marcado esta serie por su producción ofensiva y su rendimiento defensivo. En la nómina ofensiva aparecen Harold Vázquez, Yordanis Samón, Yeison Martínez, Taylon Sánchez, Roberto Álvarez, Yaser Julio González, Leonel Moas Jr., Anyelo Videt, Yasiel González y Frederich Cepeda. En la defensiva figuran Andrys Pérez, Yordanis Samón, Carlos Nieto, Taylon Sánchez, Luis A. Sánchez, Yoasán Guillén, Yasiel Santoya, Alexander Pozo, Erly Casanova, Fher Cejas, Geonel Gutiérrez y Yunier Batista.
El gran titular de la jornada fue Yasiel González, uno de los bateadores más sobresalientes del certamen. Su producción de 19 jonrones y 43 impulsadas lo colocó por encima del resto y marcó un récord absoluto para este tipo de eventos en cuanto a cuadrangulares. La cifra rompe la referencia previa de Yoelkis Guibert, que había impuesto la marca con 13 vuelacercas.
La selección también confirmó el peso de peloteros curtidos que siguen sosteniendo el torneo a fuerza de experiencia. Frederich Cepeda, con 46 años, terminó con average de .386 y volvió a castigar a los lanzadores rivales. Yordanis Samón firmó .371, con 11 dobles y cinco jonrones, y apareció además en ambos equipos, señal de su vigencia en un campeonato que depende cada vez más de hombres de trayectoria larga.
Ese detalle habla por sí solo del estado del béisbol cubano. La abundancia de veteranos en un listado de élite refleja una realidad que el régimen ya no puede maquillar: los jóvenes talentos se marchan de la isla en busca de oportunidades y el circuito interno queda obligado a exprimir una base cada vez más envejecida. El resultado es un torneo sostenido por la nostalgia, la resistencia individual y la fuga constante de calidad.
La Comisión Nacional presentó la nómina como una distinción natural a lo mejor de la temporada. En la práctica, el listado vuelve a exponer las grietas de un deporte golpeado por el éxodo y por una estructura incapaz de retener a sus mejores peloteros. Mientras el béisbol cubano siga perdiendo a su relevo, las listas de estrellas seguirán pareciéndose demasiado a una postal de supervivencia.


