
La crisis eléctrica en Matanzas alcanzó uno de sus momentos más críticos con cortes de electricidad superiores a las 70 horas en algunos circuitos y ocho subestaciones fuera de servicio, una situación que mantiene bajo fuerte presión a miles de familias y evidencia el deterioro de la infraestructura energética en la provincia.
Según información divulgada por las autoridades provinciales, cuatro de las subestaciones quedaron fuera de operación debido a averías técnicas, mientras que las otras cuatro resultaron afectadas por el robo del aceite dieléctrico utilizado en los transformadores. La sustracción de este insumo, empleado posteriormente como combustible alternativo, ha agravado aún más la crisis energética que enfrenta el país.
La Empresa Eléctrica Provincial también reconoció que existen 63 transformadores averiados, varios de ellos pendientes de reparación desde mayo. En municipios como Cárdenas y Jovellanos, las labores de recuperación avanzan con lentitud debido a la falta de combustible para las brigadas técnicas.
La situación resulta especialmente compleja en Matanzas por la elevada demanda eléctrica de la provincia y la limitada capacidad de respuesta del sistema. Además, la inestabilidad de la termoeléctrica Antonio Guiteras, considerada la principal generadora del país, continúa afectando el suministro tras registrar múltiples desconexiones durante 2026.
El escenario provincial coincide con el déficit que enfrenta el Sistema Eléctrico Nacional. La Unión Eléctrica prevé diariamente déficits superiores a los 2.000 megavatios, una diferencia entre la generación disponible y la demanda que obliga a mantener prolongados apagones en distintas regiones de Cuba.
Las dificultades energéticas también repercuten sobre otros servicios. Las autoridades reconocieron retrasos en la distribución de alimentos básicos, problemas para el pago de pensiones debido a la escasez de efectivo y largas filas de adultos mayores en las sucursales bancarias de varios municipios.
Ante este panorama, el gobierno provincial anunció medidas para reforzar la alimentación en los Sistemas de Atención a la Familia durante las vacaciones escolares y mientras persistan los cortes eléctricos. Sin embargo, la combinación de apagones prolongados, problemas de abastecimiento y limitaciones logísticas mantiene a Matanzas entre las provincias más afectadas por la crisis que atraviesa el país.


