La provincia de Matanzas avanza en la instalación de estaciones de carga con energía fotovoltaica que permitirán a la población cocinar alimentos y recargar dispositivos electrónicos durante las interrupciones del fluido eléctrico, según informó en la red social X la coordinadora de Programas y Objetivos del Gobierno provincial, Anisley Fuentes Crespo.
En declaraciones exclusivas al Periódico Girón, la funcionaria precisó que se habilitará una estación de forma provisional en la zona de El Bahía, a la espera de la construcción de una solinera en ese mismo entorno, y otra en Pueblo Nuevo, “un circuito muy dañado por el fluido eléctrico”.
Fuentes Crespo destacó además que «con estas acciones se continúan implementando en la provincia las medidas aprobadas en las Transformaciones Económicas y Sociales en el eje temático 6 relativo a la transición energética».
El objetivo, subrayó, es “brindar un mejor servicio a la población” en medio de la compleja situación energética que enfrenta el territorio.
La primera solinera y estación de carga de la ciudad debe concluirse a finales de este mes a cargo de esfuerzos privados, en la zona de La Jaiba, en el Consejo Popular Pueblo Nuevo. Otra avanza en La Playa, un proyecto que vinculará tres áreas: una para la carga de vehículos ligeros, otra para motorinas y triciclos, y una estación para electrodomésticos.
En total, la gobernadora provincial, Marieta Poey Zamora, informó que ya comenzó la construcción de tres solineras y seis estaciones de carga en la ciudad de Matanzas, así como otra solinera en Cárdenas.
La puesta en marcha de estas estaciones responde a un plan más amplio del Gobierno provincial para enfrentar la crisis electroenergética. A estas acciones se suman la instalación de luminarias solares que continúan funcionando durante los apagones, la entrega de módulos fotovoltaicos para viviendas de trabajadores de la Salud y la Educación, y la progresiva instalación de paneles en centros vitales como policlínicos, hogares de ancianos y funerarias.
Con estas inversiones, Matanzas busca amortiguar el impacto de los prolongados cortes eléctricos que en algunos circuitos de la provincia han superado las 30 horas consecutivas, garantizando a la población alternativas concretas para la cocción de alimentos y la carga de dispositivos esenciales.


