Marco Rubio: Orgullo para los cubanos que aman la libertad

En Cuba existe una expresión que no necesita mucha explicación: “Ese es mi gallo”. Se dice de la persona que entra en la pelea con posibilidades, que sabe lidiar, que aguanta presión y que puede triunfar. Por eso no resulta extraño que, al conocerse algunas encuestas sobre las hipotéticas presidenciales estadounidenses de 2028, muchos cubanos sintamos mucho orgullo de tener en la alta política de esta Gran Nación a Marco Rubio. Y hay números que explican el entusiasmo.
Una nueva encuesta nacional de Emerson College Polling, publicada este 20 de agosto, coloca al actual secretario de Estado en una posición particularmente interesante. El estudio comparó por separado a Rubio y al vicepresidente J. D. Vance, las dos figuras republicanas principales para las elecciones de 2028, contra cinco posibles candidatos demócratas. La conclusión de Emerson es inequívoca: Rubio obtiene mejores resultados que Vance en esos enfrentamientos hipotéticos.
El resultado más impactante es contra Kamala Harris. Si Harris enfrentara a Vance, la exvicepresidenta ganaría 49% a 45%. Pero si el republicano fuese Marco Rubio, el resultado cambiaría completamente: Rubio 48%, Harris 43%. No estamos hablando de una pequeña variación. Frente exactamente a la misma adversaria, se produce un cambio de nueve puntos en el margen electoral: Harris pasa de ganar por cuatro a perder por cinco.
También frente a Gavin Newsom y Jon Ossoff, Rubio muestra mayor competitividad. Emerson señala que las ventajas de ambos demócratas disminuyen cuando su adversario es Rubio. Pete Buttigieg, por el contrario, aparece particularmente fuerte y aventaja por cinco puntos tanto a Rubio como a Vance.
Es demasiado temprano, desde luego, para proclamar favoritos. Faltan más de dos años para las elecciones de noviembre de 2028 y una eternidad en términos políticos estadounidenses. La economía, una guerra que se complica, un error importante de un candidato o simplemente el surgimiento de una nueva figura pueden cambiar completamente el tablero. Pero las encuestas sirven para detectar tendencias. Y la tendencia interesante en este caso es que Rubio parece capaz de atraer votantes que Vance no consigue interesar, según algunos sondeos.
Para los cubanos existe además un componente muy importante. Marco Rubio es hijo de inmigrantes cubanos y entiende como pocos la importancia para Estados Unidos de la democratización de Cuba,Venezuela y Nicaragua. Hoy ocupa uno de los cargos más importantes del Gobierno estadounidense: es el 72.º secretario de Estado de Estados Unidos.
Hay otra precisión muy interesante. La encuesta de Emerson no enfrentó directamente a Rubio y Vance en unas primarias republicanas. Lo que hizo fue colocar alternativamente a cada uno frente a posibles candidatos demócratas y comprobar quién tenía mejores resultados en una elección general.
Emerson resume precisamente su hallazgo diciendo que Rubio “performs better than Vance” (obtiene mejores resultados que Vance), en múltiples escenarios electorales de 2028.
En otras encuestas sobre las primarias republicanas, la situación es mucho más disputada. Un estudio nacional de Overton Insights realizado esta primavera daba a Vance 39% contra 32% de Rubio cuando aparecían varios aspirantes. Sin embargo, cuando la pregunta se reducía exclusivamente a un duelo Rubio-Vance, Rubio pasaba delante: 42% contra 36%, con un 22% todavía indeciso.
Por tanto, existen dos batallas diferentes. Una es determinar quién sería capaz de conquistar la nominación republicana. En esa pelea, Vance continúa siendo un adversario formidable.
La otra es determinar cuál de los dos tendría mejores posibilidades de conquistar la Casa Blanca frente al candidato demócrata. Y ahí es donde las cifras publicadas ahora resultan particularmente favorables a Rubio.
Conviene también poner los pies sobre la tierra. Emerson entrevistó a 1.000 votantes probables los días 16 y 17 de agosto de 2026, y el estudio tiene un intervalo de credibilidad aproximado de ±3 puntos porcentuales. Es una fotografía del momento, no una profecía electoral.
Pero las carreras presidenciales comienzan muchas veces precisamente así: primero aparece una encuesta, después otra, luego los donantes empiezan a mirar, los dirigentes partidistas hacen cálculos y los electores comienzan a preguntarse no solamente quién les gusta más, sino quién puede realmente ganar.
En lenguaje estadounidense, eso se llama ‘electability’ (posibilidades de ser elegido). En buen cubano, la expresión es bastante más sencilla: hay que mirar bien cuál gallo tiene más posibilidades cuando llegue la hora de la pelea.
Pero no olvidemos que antes de las elecciones del 5 de noviembre de 2024, la mayoría de las encuestadoras y analistas daban una ligera ventaja a Kalmala Harris sobre Donald Trump en unas elecciones que consideraban serían muy cerradas. Sin embargo, el republicano ganó el voto popular 49.8 vs. 48.3 de la demócrata. En cuanto a Colegio Electoral, la victoria de Trump fue contundente: 312 a 226. Así que digan lo que digan las encuestas, hasta noviembre de 2028 nadie sabe quien será el próximo presidente de Estados Unidos.
Pero muchísimos cubanos no podemos negar que deseamos grandemente ver a Marco Rubio en la Casa Blanca. Haría muy buen trabajo por Eatados Unidos, por el continente, por el planeta y, por supuesto, también por la tierra de sus padres. Por eso quise comentar esta encuesta.
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