Maratón
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Maratón

“El revolucionario es como un corredor de Maratón en la olimpiada de la historia, en que las generaciones se suceden unas a otras.”

Así lo definió el Comandante en Jefe Fidel Castro enero de 1959, en su discurso por el XX aniversario del triunfo de la Revolución.

 

 

Y en esa carrera tan prolongada en el tiempo, los que luchan por un mundo mejor han encontrado todo tipo de escollos, sin que ninguno de ellos los haya podido detener.

Así les ocurrió a los protagonistas de los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, que no dudaron en lanzarse al combate, sabedores de que con sus acciones retomaban una batalla nacida en la manigua a golpe de machete y que, en los inicios de la república maniatada al imperialismo, los más preclaros líderes como Mella, Villena y Guiteras, vieron truncados sus ideales de transformación social.

La convicción de los patriotas que reiniciaron la lucha armada en condiciones muy difíciles, se basó, como señaló Fiel en un aniversario de la gesta de julio, en la perseverancia: “Si nosotros nos hubiéramos  dado por vencidos después de Moncada, si nosotros nos hubiéramos dado por vencidos después del Granma y cuando nos quedamos con muy pocos hombres con fusiles, si hubiéramos aceptado la idea de la derrota, habríamos estado derrotados- No fuimos derrotados sencillamente porque jamás aceptamos la idea de la derrota.”

Y esa gran enseñanza de nuestra historia cobra particular vigencia en las condiciones actuales que vive la Revolución, sometida al cerco más feroz sin que el enemigo haya podido ponernos de rodillas.

No claudicar jamás es el mejor homenaje a los que entregaron sus vidas a lo largo del escabroso camino que condujo a la liberación definitiva y al legado del que encabezó la última etapa de nuestra emancipación siempre con la mirada puesta en el triunfo, porque contaba con la mejor tropa: el pueblo.

Pareciera que su visión anticipadora nos reserva todavía importantes lecciones, como aquella vez, en el crucial año de 1989 expresó: “En el concepto de la defensa, a rato que hemos a contar solo con nuestras propias fuerzas y sabemos que en caso de un bloqueo tota no entra ni un litro de combustible ni un gramo de alimento, ni una bala; la URSS no tendría fuerzas convencionales con las cuales romper el bloqueo a miles de millas de sus fronteras y ningún país puede confiar a otro su defensa, un país solo pueden confiar su defensa en sí mismo.”

Y sería para el adversario no luchar contra un ejército, sino contra millones de revolucionarios, como dijo el Comandante en Jefe, y que aun en las circunstancias más adversas siempre habría patriotas que abrazados a su fusil continuarían enfrentando al enemigo exclamando: ¡Yo soy la Revolución!! ¡Yo soy la independencia del país! ¡Yo soy el honor del país!

Este pueblo ha demostrado durante décadas la decisión de defender su causa por poderoso que fuese el enemigo, por eso en su diccionario se ha borrado la palabra derrota que equivaldría a la pérdida de la nación cubana.

`Son esos revolucionarios   a quienes que el Comandante en Jefe comparó con corredores de Maratón, los que seguirán siempre adelante “como atletas olímpicos que llevan en sus manos una antorcha de luz.”.

Acerca del autor

Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

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