La infraestructura abrió hoy el debate entre el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, quienes intercambiaron acusaciones sobre obras paralizadas.
En el primer enfrentamiento de la noche, Flávio calificó a Brasil como un “gran cementerio de obras” bajo el actual Gobierno y cuestionó al mandatario por la cantidad de proyectos inconclusos.
Según el senador, al asumir la Presidencia en 2019, su padre, Jair Bolsonaro, heredó el país con 14 mil obras sin terminar y entregó la administración con poco más de ocho mil en esa situación.
“A pesar de todos los problemas, entregamos Brasil con ocho mil obras inacabadas. Ahora, este año, el Tribunal de Cuentas de la Unión acaba de publicar un informe según el cual existen más de 11 mil 500 obras paralizadas en el actual Gobierno”, sostuvo.
El presidente respondió que su administración heredó seis mil obras paralizadas del Gobierno anterior y defendió las inversiones realizadas en infraestructura.
“Nunca se invirtió tanto en obras de infraestructura como en estos años”, afirmó Lula, quien sostuvo que su adversario sabía que su Gobierno había ejecutado más proyectos en ese ámbito que la administración precedente.
El mandatario explicó que las inversiones buscan fortalecer la capacidad productiva del país y convertir a Brasil en un gran productor de alimentos.
En su réplica, Flávio prometió ampliar la red ferroviaria nacional, concluir el ferrocarril Transnordestina e impulsar concesiones de carreteras.
En la contrarréplica, Lula enumeró proyectos de su administración, entre ellos la carretera que conecta Porto Velho con Manaus, la Transnordestina, las obras de la Serra das Araras, en Río de Janeiro, y el contorno vial de Florianópolis, en Santa Catarina.
También mencionó el túnel de Santos, un nuevo puerto en Manaus, el vehículo ligero sobre rieles de Salvador, el sistema de autobuses de tránsito rápido de Río de Janeiro y los trabajos para completar la transposición del río São Francisco.
El intercambio abrió la discusión sobre la ejecución de obras públicas y las prioridades de inversión de los dos candidatos, a dos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 25 de octubre.

