El presidente y candidato presidencial de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, convirtió este viernes 2 de octubre las calles de Belo Horizonte, Minas Gerais, sureste del país, en un mar rojo, durante una marcha que reunió a miles de simpatizantes en la recta final de la campaña a propósito de las votaciones de este domingo.
Vestida mayoritariamente de rojo, la multitud acompañó al mandatario entre la Praça da Liberdade y la Praça Tiradentes, dos de los espacios más emblemáticos del eje central de Belo Horizonte, unidos por un recorrido de poco más de dos kilómetros que atraviesa el corazón de la ciudad, pese a las fuertes lluvias, reseña Brasil247.
Lula recorrió la ruta en un automóvil descapotable, junto a la primera dama, Janja da Silva, el candidato a gobernador de Minas Gerais, Patrus Ananias, y las candidatas al Senado Marília Campos y Áurea Carolina.
La movilización se realizó dos días antes de la primera vuelta de las elecciones, prevista para el domingo 4 de octubre.
En su discurso, Lula centró buena parte de su mensaje en un llamado a evitar la abstención y pidió de manera especial a los brasileños mayores de 70 años, para quienes el voto es opcional, que acudieran a las urnas.
“Brasil necesita los votos de las personas de 70 años, quienes ayudaron a construir Brasil”, afirmó el mandatario, según cita el referido medio.
El llamamiento también apuntó a los jóvenes, pues Lula pidió a sus seguidores que conversaran con los adolescentes de 16 y 17 años para animarlos a participar en los comicios.
En ese mismo tono, el presidente se mostró confiado en resolver la contienda en una sola jornada. “Estoy convencido de que ganaremos las elecciones en la primera vuelta”, declaró ante la multitud, aunque advirtió que se mantendría movilizado si el proceso llegaba a una segunda vuelta.
Por la democracia y la soberanía
El jefe de Estado presentó estos comicios como una de las disputas políticas más importantes de su carrera y los vinculó a la defensa de la democracia, la soberanía y los derechos sociales.
A la vez, pidió a sus seguidores no responder a las provocaciones de la oposición en los últimos días de campaña y concentrar los esfuerzos en la movilización electoral.
Lula sostuvo que la decisión en las urnas tendrá impacto concreto en asuntos que afectan la vida del pueblo, entre ellos el debate sobre la eliminación de la jornada laboral 6×1, el juego en línea, la violencia contra las mujeres y la política de aumento del salario mínimo.
Defendió además las políticas aplicadas por los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) y pidió votos para los candidatos comprometidos con su continuidad.
Como ejemplos, mencionó la expansión de las universidades e institutos federales, el programa “Pé-de-Meia” —una beca-ahorro mensual dirigida a estudiantes de bajos ingresos de la enseñanza media para frenar la deserción escolar—, el plan de vivienda “Minha Casa, Minha Vida” —que financia casas para familias de escasos recursos— y las políticas del Sistema Único de Salud (SUS), la red pública de atención médica universal y gratuita de Brasil.
Un compañero con historia
En Minas Gerais, Lula respaldó con énfasis la candidatura de Patrus Ananias al gobierno estatal y recordó su trayectoria como exalcalde de Belo Horizonte y exministro de sus gobiernos. “Un compañero con historia, con biografía”, expresó el presidente.
El mandatario también criticó a los rivales de su aliado y cuestionó que la política se base en falsedades o en la búsqueda de atención en redes sociales.
En alusión al candidato opositor Cleitinho Azevedo, dijo que Minas Gerais no debería cambiar la experiencia administrativa de Patrus por alguien que, en sus palabras, “solo sabe ganar popularidad en su celular”.
Brasil247 reseña que la lluvia en Belo Horizonte retrasó el inicio de la marcha, pero no debilitó la movilización, pues los simpatizantes permanecieron en la Praça da Liberdade y nuevos grupos siguieron llegando a la espera del presidente. Cuando la tormenta pasó, la multitud volvió a las calles para acompañarlo.
En la manifestación participaron movimientos sociales, gremios profesionales, grupos religiosos e hinchadas deportivas, entre cánticos y el estribillo “es el cuarto título”, en alusión al intento de Lula de alcanzar un cuarto mandato presidencial.
¿Qué se vota este domingo?
Este domingo es la primera vuelta electoral en Brasil, un proceso al que están llamados a votar más de 158 millones de personas. Habrá balotaje si ninguna fórmula supera el 50 % de los votos válidos, un cálculo del que se excluyen los sufragios nulos y en blanco.
En ese caso, los dos candidatos más votados se medirán el domingo 25 de octubre.
En estas votaciones se elige presidente y vicepresidente, las 513 bancas de la Cámara de Diputados, 54 escaños del Senado, las gobernaciones de los 26 estados y del Distrito Federal, y las legislaturas locales.

