Durante 45 años permanecieron en mis archivos a la espera de la ocasión propicia para dárselas personalmente al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, pero la ocasión nunca se dio
Era la mañana del 19 de abril de 1981 y se celebraba el aniversario 20 de la victoria de Playa Girón.
El artemiseño, cuyo nombre ya aparecía inscrito en la historia grande de Cuba con el grado de Comandante de la Revolución estaba allí junto a los familiares de los héroes y mártires de la respuesta digna a la agresión mercenaria de 1961, organizada por el imperio y sus lacayos, los mismos que hoy recrudecen sus actos destructivos contra nuestro país.
El inquieto y preciso lente de Humberto Mayol Vitón, quien era mi compañero de trabajo en Tribuna de La Habana, tomó las fotos. Luego de la selección que acompañaría la crónica del tributo, «guardé» estas con la intención de entregárselas algún día.
Llamó mi atención de manera particular la tercera, por la amplia sonrisa en su rostro siempre serio. La entrega no fue posible, principalmente, porque no siempre que coincidíamos en una actividad las llevaba conmigo y nunca se las mencioné.
Como este año en que celebramos los 100 años de Fidel, se conmemora el aniversario 70 del desembarco del Yate Granma, había estado coordinando con la dirección de la revista para entrevistarlo, a sabiendas de que era una empresa difícil, por su modestia. Él era historia viva.
Sirva la publicación de estas fotos, inéditas hasta ahora, como homenaje póstumo al joven integrante de aquella pequeña tropa que retó al tirano la «mañana de la Santa Ana», guiada por Fidel; al hermano de lucha, que luego de la prisión y el exilio, navegó en el Yate Grama; un humilde tributo a quien enfrentó los rigores del desembarco y de la lucha en la Sierra Maestra; al barbudo que vino en la invasión de Oriente a Occidente; y al Comandante que luchó por la Revolución hasta el último aliento.
La entrada Las fotos que no le pude entregar se publicó primero en Revista Bohemia.