Como parte de la campaña «Energía para la vida, encendamos la luz en Cuba», una delegación italiana donó más de 500 kilogramos de tecnología solar para instalar en instituciones, centros de salud, escuelas y servicios esenciales de la sociedad cubana, golpeada por el recrudecido bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos.
En la carga también llegaron útiles escolares, medicamentos, paneles solares y ayuda humanitaria, que fueron recolectado con el esfuerzo de muchos italianos simpatizantes con la Revolución y personas del pueblo que se sensibilizaron con el sufrimiento de los cubanos.
Ellos recaudaron unos 400 000 dólares desde el 2024 hasta la fecha y el donativo benefició a instalaciones de la industria alimentaria, la agricultura e instituciones culturales y de salud de Santiago de Cuba, Guantánamo, Granma y La Habana

Así lo relató, la abogada Stefania Ascari, diputada al Parlamento italiano y representante del Movimiento 5 Estrellas, que también lucha en contra del genocidio a Gaza, por la justicia social en el planeta y por un mundo mejor.
Ella reconoció la necesidad de mantener activa la solidaridad con Cuba porque se debe recordar toda la ayuda que se brindó al pueblo italiano con el envío de médicos durante el azote de la pandemia por Covid-19.
«Cuba somos nosotros, con ideales comunes sobre el humanismo, la cooperación entre los pueblos, la autodeterminación de los gobiernos, la solidaridad y la libertad política de las naciones», manifestó la activista solidaria y crítico la política hegemónica y guerrerista que impulsa la Casa Blanca, presidida por Donald Trump.
Haciendo un paralelismo con el genocidio que se comete contra los palestinos afirmó: «Para Cuba no son bombas de destrucción masiva sino bombas silenciosas, que no emiten sonido, pero acaban con la sociedad».
Mencionó que la delegación visitante la integran diferentes partidos políticos, movimientos y organizaciones sociales. También diputados, académicos, periodistas y profesionales, quienes acudieron a un llamado de la Asociación de Amistad Italia-Cuba para expresar al mundo su desacuerdo con las medidas coercitivas unilaterales y decir en una sola voz que «Cuba no está sola»
Ellos son portadores de mensajes solidarios para contribuir a la resistencia del pueblo cubano y desean llevarse información correcta y verdadera de la realidad cubana, acerca de los daños que causan las sanciones que impiden la llegada de combustible y que otras naciones puedan comercializar libremente con la Mayor de las Antillas.
«Nuestra principal promesa es realizar una solidaridad política. Queremos presionar a nuestro gobierno para que asuma su responsabilidad y exija el fin del bloqueo. El mayor deseo es que vote en la ONU por el levantamiento de todas las medidas contra Cuba y no vote por la abstención como en las votaciones de 2025», precisó la diputada.
Afirmó que esa presión también la ejercerán en Europa y entre los parlamentarios del mundo porque «Nuestro propósito es crear también una red internacional antifascista que incida en el rompimiento del bloqueo a Cuba y que garantice el respeto a la soberanía de su pueblo», sentenció.
Argumentó que Cuba es un país de paz, que difunde la armonía y pondera el diálogo como única manera de solucionar los conflictos. De ahí se justifica que se haya hecho toda una labor humanitaria para recaudar el donativo traído en esta ocasión.
«Gracias al pueblo italiano pudimos reparar una escuela, instalar tecnología solar y contribuir con las casas de cultura comunitarias para que hagan uso de todo ese arsenal para su trabajo. Ello garantiza la continuidad de los servicios sociales en Cuba», explicó.
¿Cómo desde dentro del Parlamento se puede realizar una actividad de solidaridad?
«Nosotros informaremos al Parlamento, detalladamente, acerca de nuestro viaje. Llevaremos cifras y daños causados por el bloqueo y lo haremos llegar a todas las fuerzas políticas. El propósito es que se vote en los organismos internacionales en contra de las sanciones, de las imposiciones hegemónicas y de fomentar las tensiones. Abogamos por la autodeterminación de los pueblos y por el respeto a la soberanía de cada país.
«Proponemos una red que parta del Parlamento y que se difunda a todos los sectores e instituciones de la sociedad italiana para divulgar información actualizada sobre Cuba. Los medios tradicionales mienten constantemente en alianza con las corrientes de derecha y los sectores más reaccionarios.
«Nuestra red va a estimular el envío de ayuda humanitaria y también actuará fuera del Parlamento para que sensibilice a los italianos con los daños que causan las sanciones de un país desarrollado económicamente contra otro subdesarrollado».
¿Cómo ha sido el diálogo con el presidente y los diputados cubanos?
«Maravilloso, ha sido un ejemplo de ética política. Con el presidente obtuvimos información verás de la realidad cubana. Nos impregnó de sus conocimientos y respondió a todas nuestras inquietudes. Nos transmitió fuerzas para continuar la lucha. Vi en él la dignidad de un pueblo. Nos habló de una situación muy difícil y de la resistencia para vencer.
«En Cuba hemos visto un pueblo que resiste pese a las adversidades. Transmite solidaridad y agradece cualquier ayuda, por mínimo que sea. Me llevo el compromiso de seguir luchando por Cuba».


