Cuatro grandes en dos semifinales de infarto
El Mundial de Fútbol está llegando a su final. El próximo domingo habrá un campeón, pero antes hay que jugar semifinales de puro drama: España-Francia y Argentina-Inglaterra.
Es cierto que los galos han demostrado ser los favoritos, pero esto es fútbol y no hay que ir lejos, basta recordar Qatar 2022, donde llegaron a aquella final con la misma etiqueta y la corona la conquistó Argentina.
Empecemos entonces por orden de jerarquía. La albiceleste viene de jugar su peor partido en lo que va de competencia. Ante Suiza en cuartos de final, y con un hombre de más desde el minuto 73 por la doble amarilla a Embolo, no pudo generar el nivel esperado y definió las acciones ya en tiempo extra.
Esa ha sido la tónica. Ciertamente, durante toda la etapa de eliminación directa los sudamericanos han estado caminando sobre la cuerda floja. Y posiblemente no será menos lo que seguirá, pues no se trata de un choque cualquiera. Lleva 40 años en remojo.

La última vez que se cruzaron Inglaterra y Argentina en un Mundial, también con todo en juego, fue en México 1986. Allí Diego Armando Maradona hizo la famosa Mano de Dios… y después convirtió el mejor gol de la historia.
Dicen que los ingleses no han superado aquello. Así que son cuatro décadas con la espina clavada, esperando una revancha.
Ya Maradona no está para engañar o regatear a los ingleses, pero Lionel Messi lleva el mismo número 10 en la espalda. Eso sí, el equipo campeón de Qatar 2022 tendrá el más fuerte de los rivales hasta ahora, así que posiblemente el sufrimiento vendrá incluido.
De rebasar este «combate», de pronóstico reservado, esperaría el ganador de la otra semifinal entre dos de los mejores elencos del momento en el planeta: España y Francia.
La Roja busca disputar una final mundialista por primera vez desde el título conseguido en Sudáfrica 2010. Les Bleus, por su parte, persiguen un registro reservado para muy pocos: si avanzan, se convertirán en la tercera selección en disputar tres finales consecutivas de la Copa del Mundo (2018, 2022 y 2026): una hazaña que únicamente lograron la Alemania Occidental (1982, 1986 y 1990) y Brasil (1994, 1998 y 2002).
Cualquiera de los cuatro será un digno campeón. De hecho, ya saben lo que se siente.
Todos han alzado la copa antes: Argentina (1978, 1986 y 2022); Francia (1998 y 2018); España (2010) e Inglaterra (1966).
Por cierto, recuerdo que en uno de varios trabajos que escribí previo al pitazo inicial, el 13 de abril específicamente, incluí a tres de ellos entre los principales candidatos.
En ese texto titulado: «Antes que ruede el balón», solo falta Brasil, para mí, la gran decepción.
«Si de favoritos hablamos, yo tengo ya mis cuatro semifinalistas en mente: Francia, España, Argentina y Brasil», escribí rodeado de argumentos en aquel entonces.
Ya con los duelos pactados para martes (España-Francia) y miércoles (Inglaterra-Argentina), siempre a las 3:00 p.m. hora de nuestro país, solo resta desear que el buen fútbol nos acompañe con grandes jugadas para la historia, como ha sido hasta ahora.
Los aficionados de estos países seguro apelarán a la fe. El fútbol es pasión en estas cuatro naciones.
Mientras tanto, en Cuba vamos a rezar también. No estaría mal prenderle una velita al Sistema Electroenergético Nacional, que ya se ha gastado varios autogoles en pleno Mundial.
La entrada La fe y los goles se publicó primero en Revista Bohemia.