La doble cara del régimen: Díaz-Canel decreta duelo oficial por el Emir Padre de Qatar y olvida los muertos en Venezuela

El pasado lunes, Miguel Díaz-Canel firmó el Decreto Presidencial 1251 para declarar duelo oficial en Cuba por el fallecimiento del Emir Padre de Qatar, el Jeque Hamad bin Khalifa Al-Thani, quien murió el domingo a los 74 años en Doha.
Según informó Granma, se ordenó que la bandera cubana ondeara a media asta durante casi 48 horas -desde las 6:00 am del lunes 13 de julio hasta la última hora del martes 14- en todos los edificios públicos e instituciones militares de la Isla.
La decisión del régimen expone con crudeza sus prioridades: mientras rendía ese homenaje al monarca qatarí, más de 4,500 personas han muerto en Venezuela a causa del doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que devastó el país el 24 de junio, y Díaz-Canel no decretó ni una sola hora de duelo oficial por esas víctimas.
El contraste es demoledor. Al 14 de julio, el gobierno venezolano confirmaba oficialmente 4,561 fallecidos, con 71 nuevas muertes respecto al día anterior. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima con un 42 % de probabilidad que el número real podría situarse entre 10,000 y 100,000 personas. La ONU calcula hasta 50,000 desaparecidos y más de 6,76 millones de afectados en total.
Entre las víctimas hay cubanos. Medios independientes y plataformas ciudadanas han confirmado al menos nueve fallecidos de nacionalidad cubana, entre ellos una familia de seis integrantes hallada bajo los escombros de los edificios Oasis Beach y Resjurel en La Guaira. El Ministerio de Relaciones Exteriores, sin embargo, solo ha reconocido oficialmente dos muertos.
La respuesta del régimen ha sido objeto de severas críticas.
El 27 de junio, tres días después de la tragedia, la directora de Asuntos Consulares del MINREX, Ana Teresita González Fraga, afirmó que Cuba «no tiene confirmación oficial de connacionales heridos, fallecidos o desaparecidos», contradiciendo directamente los reportes ciudadanos con nombres y ubicaciones concretas.
Solo dos días después, el MINREX reconoció oficialmente la primera muerte -Lupercio Adrian D’Pérez y Pando, residente en Caraballeda desde 2021- y habilitó teléfonos de contacto en Cuba y en el Consulado en Venezuela.
Las familias afectadas han denunciado abandono consular y ausencia de información sobre la repatriación de los fallecidos.
El gobernante Miguel Díaz-Canel aseguró el 28 de junio mantener «contacto permanente con las autoridades venezolanas», pero el régimen priorizó públicamente la seguridad de sus 12,930 colaboradores de salud, ignorando la situación de los ciudadanos cubanos residentes en las zonas devastadas.
La lógica de la dictadura se vuelve aún más reveladora al comparar los tiempos de duelo.
El duelo oficial decretado por Ramiro Valdés Menéndez, histórico comandante de la revolución y fundador del aparato represivo del MININT, fallecido el 21 de junio a los 94 años, fue de menor de 24 horas. Díaz-Canel otorgó al monarca qatarí el doble de horas de luto que a uno de los pilares de la dictadura, y ninguna a los miles de muertos en Venezuela.
La razón de fondo es económica. El Hospital Cubano en Dukhan, inaugurado el 10 de enero de 2012 con la presencia del propio Hamad, opera con aproximadamente 400 profesionales de la salud cubanos cuyos servicios Qatar paga al gobierno de La Habana -no directamente a los médicos-. El régimen retiene hasta el 90 % de sus salarios.
La cooperación médica entre ambos países se intensificó durante la pandemia de COVID-19: Cuba envió 229 colaboradores sanitarios a Qatar en abril de 2020 y una tercera brigada de 156 especialistas en marzo de 2021, mientras que la brigada Henry Reeve atendió más de 270,000 pacientes en ese país entre 2020 y 2022.
Todos esos envíos de galenos -en condiciones de explotación laboral- contrastan con la escasez de personal en instituciones de salud cubana, cada vez más precarias.
En noviembre de 2025, ambos gobiernos reafirmaron su voluntad de ampliar la cooperación en biotecnología, industria farmacéutica y universidades médicas.
El oficialista Granma describió al Emir Padre como «entrañable amigo de Cuba» y destacó su «afecto especial» por la Isla y su amistad con Fidel Castro. Díaz-Canel, por su parte, lo calificó en su cuenta de la red social X de «destacado Estadista» y aseguró que «Cuba comparte el dolor que embarga al amigo pueblo qatarí».
El pueblo cubano, en cambio, no recibió ese mismo gesto de solidaridad oficial cuando sus compatriotas quedaron sepultados bajo los escombros de Venezuela, país que el propio régimen presenta como su aliado estratégico más cercano y donde mantiene una brigada de aproximadamente 12,930 colaboradores médicos distribuidos en los 24 estados del país.
Vídeos relacionados:
Archivado en:







